Recibirá entrenamiento de la policía canina. Allí se le asignará dos agentes y un guía
Entre vivas y aplausos, Lay Fun, el perro rottweiler que mató a un sujeto que presuntamente intentaba robar en una cochera del Centro de Lima, dejó ayer el Centro Antirrábico de Chacra Ríos para ser llevado a su nuevo hogar: la sede de la División de la Policía Canina del Rímac, más conocida como El Potao.
Sin bozal, pero sujetado por una correa, Lay Fun salió de la jaula A46 del centro antirrábico poco antes de las 10:30 a.m., tranquilo, caminando lentamente, sin inmutarse ante los flashes de las cámaras fotográficas.
El jefe de la División de la Policía Canina, comandante José Gallardo Peralta, quien llegó para trasladar al animal hasta el Rímac, indicó que en cumplimiento de la orden de la Décima Fiscalía Provincial Penal de Lima, Lay Fun permanecerá en la base de El Potao por tiempo indefinido.
"Recibirá entrenamiento y se le asignará dos policías y un guía, además tendrá 125 hermanitos", dijo Gallardo en relación con los perros que se encuentran en la sede de la Policía Canina.
La directora del centro antirrábico, Mónica Villanueva, indicó que durante los diez días de observación, el perro se mantuvo dócil y se descartó que presentara rabia.
EN SU DEFENSA
Horas antes de su partida, mientras Lay Fun comía tranquilamente y jugaba con unos de sus cuidadores, en las afueras del centro un grupo de simpatizantes pedía que fuera liberado.
Lay Fun cumplió su etapa de observación y no fue sacrificado por la muerte del supuesto ladrón, pues según el artículo 11 de la ley que regula el régimen jurídico de canes, están exceptuados los perros que actúen en defensa de la integridad física de su propietario, poseedor o de un tercero, de la integridad de la propiedad privada o en defensa propia y de sus crías.