Domingo, 20 de agosto de 2006
América Latina es la región que menos gasta en defensa
Ver más fotos

Ecuador, Chile y Colombia son los que asignan más recursos de su PBI



SANTIAGO DE CHILE. Mucho tiempo ha pasado desde que el filósofo Vegecio dijera: "si quieres paz, prepárate para la guerra". A lo largo de la historia y hasta hoy, en pleno siglo XXI, varias naciones en el mundo siguen actuando en base a ese pensamiento. No obstante, América Latina --con varios conflictos bélicos en su haber durante los dos últimos siglos-- pareciera que está empezando a entender que, para lograr su desarrollo e ir eliminando poco a poco el hambre y la pobreza, la defensa nacional debiera ser entendida de otra forma. Sin embargo, a pesar de sus recientes adquisiciones y renovaciones de armamento, los países de la región son los que menos fondos destinan a gastos de defensa.

Así lo ha dejado establecido un estudio presentado en Chile por la Red de Seguridad y Defensa en América Latina (Resdal). Los especialistas de dicha institución señalan además que, si bien hay una intención en los países de manejar una agenda común en ese rubro y darle prioridad a las políticas de desarrollo, la equidad y la justicia social, no existe uniformidad en los conceptos que estos manejan respecto de defensa y seguridad en sus respectivas leyes y constituciones.

Así lo ha hecho saber Juan Rial, especialista uruguayo integrante de la red. Rial considera que para dejar de gastar en armas y darle prioridad a otros aspectos, los países de esta parte del continente requieren estrechar los lazos de cooperación y confianza mutua. "Construyendo cooperación y confianza, estamos bajando el gasto en defensa, lo que significa poner recursos para el desarrollo, para que la equidad llegue a nuestros ciudadanos'', manifestó Jaime Garreta, ex viceministro de Defensa de Argentina y miembro del Resdal.

En este sentido, Rial consideró que las Fuerzas Armadas han avanzado mucho más rápido que la diplomacia, debido a las actividades conjuntas que las milicias realizan, y han dejado rezagados a sus embajadores y a sus autoridades políticas. "La diplomacia militar avanza constantemente, por necesidades prácticas. Vemos que el déficit en este punto no está en los ejércitos, sino en las relaciones exteriores", aseguró.

LOS PACÍFICOS
De acuerdo con el Atlas de la Defensa en América Latina, presentado en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos de Chile, durante el año 2005, Ecuador, Chile y Colombia son los países que más invierten de su producto bruto interno (PBI) en Defensa, contrariamente a México o Guatemala.

De un conjunto de dieciséis países evaluados, Ecuador encabeza la lista con 3,67% de su PBI en defensa, seguido por Chile con 3,54% y por Colombia, que invierte 3,28%. Bolivia hace lo propio con 2,18%. En tanto Brasil gasta 1,84%, Venezuela, 1,66%, Perú, 1,54% y Argentina, 1,13%.

Por su parte, Guatemala destina solo 0,47% de su PBI en ese rubro, mientras que México invierte 0,43% para el sector en mención. Rial dejó en claro que siempre será necesario que un país tenga Fuerzas Armadas. "Se necesitan para poder mostrar que el Estado tiene soberanía sobre todo su territorio", aseveró. En esa misma línea, Garreta consideró que debe descartarse de plano toda posibilidad de "guerra cruzada" en la región.

CONCEPTOS DIVERSOS
Los conceptos sobre defensa y seguridad nacional fueron obtenidos por Resdal desde las leyes y normas que las rigen a cada país, y son de los más variados. Bolivia considera a ambas como parte de un sistema integrado, y comprende en materia de seguridad interna a hechos como corrupción, delincuencia e inestabilidad política.

Por su parte, Chile califica a la defensa como una de las funciones básicas del Estado, destinada a salvaguardar determinados bienes vitales, sobre todo la protección de sus ciudadanos, del territorio y de sus bienes, además de considerarla un apoyo a la política exterior y no parte de la misma. Califica a la seguridad nacional como una condición para que se realicen los fines de su país, especialmente sociales y económicos.

El concepto ecuatoriano es más explícito, pues define a la defensa nacional como las acciones coordinadas que le permitan enfrentar cualquier tipo de amenaza o agresión actual o potencial, y garantizar un estado de convivencia pacífica.

A su turno, el Perú, a través del Libro Blanco de la Defensa, establece que esta es un conjunto de medidas y previsiones que el Estado genera, adopta y ejecuta en forma integral y permanente, en los ámbitos internos y externos. De otro lado, describe a la seguridad nacional como una situación en la cual el Estado tiene garantizada su independencia y soberanía, basada en valores democráticos y respeto a los derechos humanos.

Estas definiciones a veces tan amplias y heterogéneas hacen temer a Garreta la posibilidad de que, ante la falta de uniformidad, la región termine comprándose una agenda de seguridad que no le pertenece, dejándose sorprender por la guerra en el Medio Oriente o la lucha contra el terrorismo que se promueve en EE.UU., y se caiga en armamentismos innecesarios.



Moisés Ávila Roldán
Especial para El Comercio



¿Tiene usted una Laptop Dell? Comparta su experiencia
4 Envíe su opinión


Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa