Especialista saluda la medida y sugiere que inspectorías se limiten a asuntos disciplinarios
A fin de ponerle una zancadilla a la corrupción al interior de las Fuerzas Armadas, el contralor general de la República, Genaro Matute, incrementará el personal civil de las oficinas de control en los institutos castrenses.
Hoy solo hay un jefe de control por cada institución (Ejército, Aviación y Marina), que no se da abasto para cubrir todas las áreas administrativas en el país.
Matute señaló a la agencia Andina que el incremento será progresivo y la meta es llegar a todas las comandancias y cuarteles.
El contralor también hizo referencia a la ley de protección del denunciante que debe aprobar el Congreso para garantizar que los militares denuncien irregularidades sin temor a represalias.
Insistió en que la contraloría debe aplicar la norma y no la Defensoría del Pueblo, pues a su institución le toca velar por el buen uso de recursos públicos.
Matute también planteó eliminar las inspectorías de los Ministerios de Defensa e Interior, pues sobre ellas prevalecen los órganos de control que hay en cada portafolio, que a su vez dependen de la Contraloría General.
Lamentó que aun cuando las inspectorías solo tienen una función disciplinaria, hay oficiales que usurpan funciones.
AL ALCANCE DE TODOS
José Robles, especialista en temas militares del Instituto de Defensa Legal (IDL), expresó su complacencia por la intención de la contraloría de destacar más personal civil y "no oficiales en retiro" a los órganos de control interno de los institutos armados.
Asimismo, sugirió que la población puede conocer los resultados de estas acciones de control, en aras de la transparencia.
Robles no compartió la posición de Matute para que las inspectorías de los institutos militares desaparezcan.
Recordó que antes estas controlaban todo, incluso el manejo de recursos, pero que tal situación cambió con el ingreso de la contraloría, por lo que ahora deben limitarse exclusivamente a velar por los aspectos disciplinarios y castrenses.