El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó ayer telefónicamente su visita al Perú, antes de fin de mes, para sostener reuniones de trabajo con su homólogo peruano, Allan Wagner, y examinar las posibles acciones que estarían realizando guerrilleros de las FARC en la zona del río Putumayo, frontera natural del Perú y Colombia.
Wagner adelantó que Santos llegará el próximo viernes 24 y, luego de reunirse en Lima, ambos ministros partirán el día siguiente a Iquitos. Mencionó que, de acuerdo con una agenda de trabajo, viajarán al Alto Putumayo para inspeccionar las zonas donde las FARC estarían auspiciando la expansión de cultivos ilegales de coca.
En rueda de prensa que ofreció en el Grupo 8, al volver de la gira de trabajo cumplida por siete ministros en el valle del río Apurímac y Ene (VRAE), Wagner relató que estaba en Pichari cuando recibió la llamada telefónica de Santos.
También reiteró que no había actividades de las FARC en territorio peruano. Al insistírsele que circulan versiones sobre la presencia de estos guerrilleros posiblemente sin armas en nuestra frontera, Wagner alzó la voz para decir que cualquier presencia de estos extranjeros es perfectamente controlada.
Indicó que si han ingresado esporádicamente sin uniformes no reviste ningún peligro ni riesgo para la seguridad del país. "Naturalmente tenemos una frontera muy extensa donde se hacen los esfuerzos necesarios para garantizar la seguridad del país", declaró.
Sin embargo dijo que se requiere de una acción inmediata para detener cualquier intento de ampliar la producción cocalera en esta región. Anunció que se instalará en el Putumayo y Napo bases militares especiales similares a las que actuarán en el VRAE a partir del 1 de enero próximo, bajo el mando de un general de brigada.
"No queremos que esas zonas de la selva peruana se conviertan en un nuevo Huallaga y mucho menos con vinculaciones de narcotraficantes que protegen las guerrillas de las FARC", subrayó.
Ver: Editorial