Todos sus procesos por DD.HH. quedarán sobreseídos. Simpatizantes lloraron, mientras que sus detractores celebraron
Por Moisés Ávila Roldán, especial para El Comercio
SANTIAGO DE CHILE. El dictador ha muerto. Las banderas militares se izan a media asta. Una descompensación cardíaca luego del severo infarto que sufrió la semana pasada le segó la vida a los 91 años. Augusto Pinochet, a quien muchos consideran que traicionó la confianza del presidente Salvador Allende en 1973 y que se hizo del Gobierno de Chile por 17 años, asesinando y torturando a muchos de sus ciudadanos, dejó de existir a las 2:15 p.m. (hora de Chile), 12:15 p.m. (hora peruana). Algunos lloran, otros celebran, y muchos más se mantienen indiferentes, agolpándose en los centros comerciales buscando la mejor oferta para sus compras navideñas.
De acuerdo con el parte médico dado a conocer por el Hospital Militar, el ex comandante en jefe del Ejército Augusto Pinochet Ugarte sufrió una falla cardíaca múltiple que no pudo superar. "Sufrió una descompensación aguda que obligó a trasladarlo en estado crítico a la unidad de cuidados intensivos, donde se le aplicaron todas las medidas médicas de resucitación, pero no se logró una respuesta clínica positiva", establecía el documento.
El general en retiro había sido internado la noche del sábado 2 de diciembre en dicho nosocomio, donde fue sometido a una angioplastía para aliviarlo del severo infarto al miocardio que acababa de sufrir. Aparentemente, en los últimos días había experimentado mejoría pero el desenlace fue fatal.
La noticia ocasionó una fuerte alteración en la presión arterial de su esposa, Lucía Hiriart, quien tuvo que ser atendida de inmediato. Ella cumplió ayer 84 años de edad.
MANIFESTACIONES
El 11 de setiembre de 1973, el día en que Pinochet dio el golpe de Estado, desde su régimen se comentó que alguien había destapado una botella de champán para 'celebrar' la muerte de Allende. Ayer, más de 33 años después, esta escena se repitió: Varias personas llegaron hasta la plaza Italia portando una botella con dicha bebida, para brindar por "la muerte del tirano".
El centro de la capital chilena se convirtió en una fiesta, aunque también hubo enfrentamientos y destrozos. Centenares de detractores de Pinochet y familiares de los detenidos y desaparecidos durante el régimen dictatorial salieron a las calles para festejar la muerte del ex gobernante.
Las celebraciones se intensificaron en las comunas más populares de Santiago de Chile. En los alrededores del Palacio de La Moneda, un grupo de personas causó alborotos e incursionó en diversos centros comerciales. En la comuna de Villa Francia, donde las manifestaciones se iniciaron con bailes y representaciones teatrales, se escuchó disparos de bala en horas de la noche.
Representantes del Partido Comunista protagonizaron severos enfrentamientos con los carabineros, en la comuna de Peñalolén. Por su parte, otro grupo prendió fuego a llantas y armó barricadas en diversas intersecciones de la avenida Alameda, una de las principales arterias de Santiago de Chile.
Lo cierto es que Chile estuvo partido en dos. Al otro lado de la ciudad, seguidores del ex dictador se apostaron tanto en los exteriores del Hospital Militar como de la escuela, lanzando arengas a favor de él y demandando que el Gobierno decida otorgarle a su líder los honores de Estado que le corresponden a un ex presidente. La policía trató de evitar en todo momento un encuentro entre ambos bandos. Unas cinco mil personas participaron en los incidentes. Como consecuencia de los disturbios, fueron detenidas decenas de personas, en su mayoría opositores a Pinochet.
SOBRESEIMIENTO
Según explicó el juez Alejandro Solis, quien procesaba a Pinochet por el caso de las muertes en Villa Grimaldi, lugar en donde también fue torturada la actual presidenta Michelle Bachelet, informó que a raíz de la muerte del ex dictador, las causas contra el mismo quedarán sobreseídas.
Aclaró que ello no significa que se le declare inocente. "Diría que la Justicia, de alguna manera, lo había juzgado en el sentido de que la Corte Suprema ordenó su desafuero. Yo dicté un auto de procesamiento por secuestros calificados, por homicidio calificado y por tortura, lo cual fue confirmado por la Corte de Apelaciones", afirmó Solís.
Al final de cuentas, y a pesar de los cinco procesos que pesan en su contra, Pinochet dejó este mundo sin recibir una sola condena por las muertes registradas en su gobierno.
Más información:
4 Iglesia invocó al respeto
4 Gobierno de Bachelet decidió no darle honores de Estado
4 La escalofriante cifra de víctimas de la dictadura
4 Lamentan que Pinochet ya no pueda ser juzgado
4 Las reacciones
4 Análisis: Chile después de Pinochet
4 Las intenciones de iniciar una guerra contra Perú