Domingo, 8 de abril de 2007
Empresario muere en violento tiroteo luego de ser secuestrado


Sujetos irrumpieron en su casa de Chilca y se lo llevaron a inmueble de Surco. Maleantes pusieron a la víctima al volante para enfrentarse ferozmente a policía

Por Gustavo Sánchez y Elizabeth Salazar

La música de moda escapaba por los parlantes haciendo menear la cintura a los casi cincuenta invitados que el empresario José Guillermo Li Chau, de 61 años, había reunido en su casa de campo, en Chilca, aprovechando el feriado largo. Una celebración en Viernes Santo que terminó en tragedia.

Las risas y el barullo en casa de la familia Li no dejaron escuchar el golpe seco al abrirse la puerta del jardín de par en par. Eran las 10 de la noche y la música se cortó. Una pestañeada de incredulidad y diez sujetos con pasamontañas ya habían irrumpido en el salón con pistolas y fusiles, rodeando, insultando, gritando y apuntando a los presentes. ¡Al suelo. Todos al suelo!

Gritos y llantos nerviosos a ras del piso. Los aterrados asistentes eran apuntados en la cabeza mientras cuatro de los sujetos iban directo al anfitrión de la fiesta, Li Chau, quien en medio de insultos fue arrastrado a la calle junto con su esposa, su cuñada y un mayordomo. El resto de delincuentes se quedó en la vivienda para asegurarse de que nadie alertara a la policía.

El plan era el siguiente: Li Chau al volante de su propia 4x4 llevaría a los delincuentes hasta su otra casa ubicada en el jirón Los Aymaras 167, en la urbanización El Derby, en Surco. Una vez allí, Li Chau y su esposa revelarían la clave de la caja fuerte para que los facinerosos sacaran todo el dinero y luego se dieran a la fuga. ¿Por qué los maleantes llevaron a la cuñada y al mayordomo? No se sabe, pero nunca imaginaron que el mayordomo --una vez dentro de la casa de Surco-- aprovecharía un descuido para llegar a gatas a la sala y activar la alarma de seguridad. Las sirenas empezaron a ulular.

Al verse descubiertos los delincuentes cogieron a Li Chau, lo metieron al auto y dejaron a las mujeres en la casa. La veloz fuga en la 4x4 de placa RQL-900 fue vista desde una esquina por miembros del serenazgo de Surco, quienes iniciaron la persecución al tiempo que pedían por radio refuerzos a la Policía Nacional. Ya con el apoyo de los custodios del orden, la cacería de los delincuentes fue seguida por una lluvia de balas mientras los vehículos se desplazaban raudamente con dirección a Chorrillos. Los vecinos del asentamiento humano Santa Teresita despertaron asustados y llamaron al 105. Inmediatamente llegaron más agentes policiales y se unieron a la persecución, la cual terminó en la Av. Prolongación El Sol cuando la 4x4 se detuvo en seco. Los sujetos arrojaron sus armas al techo de dos viviendas y huyeron trepando el cerro aledaño.

La policía allanó de inmediato una de las viviendas señaladas por los vecinos, encontró dos pasamontañas e incautó las armas. Se dirigió al vehículo y halló a José Guillermo Li Chau muerto, sentado al volante de su camioneta. En todo momento, los efectivos pensaron que se trataba de uno de los secuestradores abatido por dos impactos de bala en la espalda, pero minutos después confirmaron la identidad de la víctima y quedó la interrogante respecto a quién fue el autor de los disparos. Los paramédicos del Cuerpo General de Bomberos que llegaron en auxilio solo confirmaron el deceso.

CADENA PERPETUA
Los delincuentes no lograron robar nada ni abrir la caja fuerte. El personal de la División de Homicidios de la Dirincri sospecha que el delito fue planeado con información que salió de la propia familia Li, o de su círculo de allegados, pero no descarta una venganza.

Para el penalista Mario Amoretti, este caso encajaría en la modalidad agravada de secuestro seguido por muerte, que en su última modificación en el Código Penal establece como pena única la cadena perpetua.

"El artículo 152 lo señala claramente, ya sea secuestro con fines de extorsión (pedido de dinero) o por cualquier otro motivo. La nueva ley señala cárcel perpetua para los que retuvieron a la víctima, sin importar si la muerte fue accidental, durante un rescate o a mano de terceras personas", agregó.

Familiares y amigos de la víctima protagonizaron sentidas escenas de dolor mientras el cadáver era trasladado a la Morgue de Lima, donde no quisieron dar mayores detalles.

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