Por Robby Ralston
Publicista
La respuesta a esta interrogante --que lleva décadas atormentando la mente humana-- ya existe. ¿Quieren conocerla? Dense una vueltita por Miraflores y San Isidro y vean cómo nuestros constructores meten 200 grupos familiares donde antes vivía una sola familia.
El reto de los elefantes queda chiquito al lado de esta hazaña ingenieril y comercial que, sin embargo, no me convence nadita desde lo arquitectónico, urbanístico y humano. Y tampoco me deja muy feliz en términos de negocios, para qué
Nadie puede oponerse al pro-greso de la ciudad, pero me parece que quizá no hemos definido bien lo que entendemos por "progreso". Digo yo: ¿qué progreso existe en tumbarse la Casa Marsano --dizque para construir un Hilton-- y terminar un par de años después con un mercadillo de circuitos electrónicos y accesorios de computo, en lugar de ese maravilloso palacio.
Por qué demoler la preciosa e irreemplazable casona victoriana que estaba en 28 de Julio y Reducto para meter tres torres sosas, que añadirán más tráfico al ya insoportable congestionamiento en esa esquina de mi barrio. ¿Eso es progreso?
¿Y la casa de Benavides y Julián Arias?... ¡Qué pena! ¡Y ni hablemos de los estacionamientos! Entre Angamos y Córdova, donde antes había una cochera por casa, los nuevos edificios ponen 3, 4 o 5 garajes directos a la calle; además de no construir estacionamientos internos para visitas, anulan los de la calle. ¿Progreso?
Habiendo tantas casas feas que merecen reemplazarse, tantas zonas que necesitan repotenciarse... ¿por qué no orientar las inversiones a la zona de La Mar, por ejemplo, y reemplazar todos esos callejones por edificios modernos? ¡Eso sería progreso!
Tugurizándose a pasos acelerados, San Isidro y Miraflores son los distritos que están más cerca de convertirse en nuevos 'Centros de Lima': intransitables, invivibles. Miopía comercial; siendo los distritos más residenciales con vista al mar (cosa que no tienen ni La Molina, ni Monterrico) nos bajamos esa ventaja diferencial distrital para cambiar nuestros barrios de casas grandes y lindas por commodities verticales de 140 m2.
Y todas estas torres, ¿elevarán el valor de mi casita o se lo tirarán abajo? --me pregunto--. ¿Cuánto vale hoy un metro cuadrado en los alrededores del Cercado?
Si 'progreso' significa que un par de tipos (el vendedor del terreno y el constructor) hagan un platal, pues vamos bien. Pero si por progreso se entiende que todos --repito: todos-- vivamos en una ciudad más agradable, amigable, segura y más hermosa, me parece que nuestros alcaldes necesitan un mejor plan.
Porque una cosa es meter 20 paquidermos en un escarabajo, pero que los elefantes estén cómodos y contentos, eso ya es otro cuento...