Por Davelouis Lengua
El dinero sigue llegando y va en aumento. El monto enviado por concepto de remesas del exterior fue de casi US$1.800 millones el año pasado y se espera que para el 2008 llegue a US$2.300 millones, un incremento de US$250 millones cada año, según las proyecciones --conservadoras en opinión de algunos-- del Banco Central de Reserva (BCR).
Tradicionalmente, quienes dependían exclusivamente del dinero que sus familiares enviaban desde el extranjero solían destinarlo al financiamiento del día a día: comida, medicinas y, si alcanzaba, ropa. Ahora, las cosas parecen estar cambiando y quienes ya tienen esas necesidades cubiertas, piensan en dar el siguiente paso: invertir en educación y una vivienda propia, según un estudio de la consultora Arellano Márketing.
EDUCACIÓN Y CASA
El dinero de las remesas --que proviene de Estados Unidos (53%) y Europa (35%) principalmente-- impulsa el consumo y la demanda interna al tiempo que cubre gastos de alimentación, salud y educación en proporciones que dependen de cada familia.
Sin embargo, el 42% de los encuestados por el estudio de Arellano Márketing dice que, además de alimentación y salud, utiliza estos recursos con fines educativos y un número mayor dice aspirar, en el futuro, a tener una casa propia.
La encuesta --realizada a 1.400 peruanos en siete ciudades de América y Europa-- señala, además, que es en provincias, y no en Lima, como se podría suponer, donde se destina una proporción mayor de este dinero para solventar estudios superiores. Ello explicaría en parte --según otro estudio de la misma empresa-- la reciente mejora en los niveles de educación en algunas provincias pues, mientras que la fuerza laboral con estudios completos en Lima no pasa del 19% en promedio, en ciudades como Arequipa, Cusco, Cajamarca, Ica Huancayo, Tacna y Piura supera el 20%.
¿SE DEBERÍA INTERVENIR?
El impacto de este flujo de liquidez extra en la economía se percibe en varios frentes. El Banco Mundial (BM), por ejemplo, estima que estos ingresos cuentan por el 0,25% del crecimiento de América Latina en su conjunto y, según el BCR, las remesas al Perú en el 2006 representaron casi el 2% del producto bruto interno (PBI).
Ante este ingreso creciente de divisas, existe quien piensa --como David Tuesta, del BBVA-- que se requiere "un mayor esfuerzo en el ámbito regulatorio" para aprovechar mejor el ingreso de esos recursos y canalizarlos adecuadamente para la utilización de instrumentos de inversión que multipliquen su efecto en la economía. Otros, como Hugo Santa María, de Apoyo, no ven espacio para políticas públicas en el tema, pues, sostiene, el sector privado está haciendo cada vez más fácil y barato el envío y recepción de dinero desde el exterior y "a medida que crezca, habrá más competencia y el servicio será aun mejor".
MÁS BARATO AFUERA
Sin embargo, el aumento progresivo del monto de las remesas, que tiene un impacto positivo al elevar el ingreso familiar, impulsando el consumo, deja al descubierto una inquietante realidad: el creciente número de peruanos que no encuentra oportunidades en su propio país y las deficiencias del Estado y la sociedad en su conjunto. Para Farid Matuk, ex jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), esta situación demuestra que a algunas familias les puede resultar incluso más rentable pagar para que un miembro salga del país antes que invertir en un negocio.
"Asumiendo que un hogar tenga un ahorro de US$5.000 para invertir, digamos que en un vehículo para taxi, la decisión relevante para el hogar estará entre tener un migrante o un taxista dentro del hogar. Dada la información de la remesa media mensual, de alrededor de US$300 versus un ingreso diario como taxista de US$10, con la ventaja que el migrante no ocupa espacio en el hogar ni necesita de alimentación, no es difícil concluir que la mejor opción es tener migrantes en el hogar", explicó.
LOS QUE NO REGRESAN
Los peruanos que emigran y envían remesas se dedican principalmente a labores manuales (obreros) y, en segundo lugar, a las ventas o servicios. Solo el 5% realiza actividades profesionales o científicas (quienes acceden a estos puestos, lo hacen principalmente en países vecinos).
Aproximadamente 900 peruanos se van cada día para no volver y solo se llevan fotos y deudas.
SABÍA QUE
4 Según las cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las remesas sobrepasaron los US$3.500 millones en el 2006, para el caso peruano.
4 La diferencia entre las cifras del BCR y las del BID resultan de los estimados de la intermediación informal que hacen ambos: 15% para el caso del BCR y 41% para el BID.
4 El 35% de peruanos que reside en México y Quito (Ecuador) se dedica a labores profesionales o científicas.
4 El 47% de los peruanos que vive en Nueva York (EE.UU.) y el 31% que reside en Madrid (España) trabajan como obreros.
4 El 76% de las remesas que se envía al Perú llega mensualmente y su monto promedio bordea los US$200.
4 En países como México existen mecanismos para que quien envía remesas pueda asumir una deuda hipotecaria en el país de destino.
LAS CIFRAS
15%
del Presupuesto General de la República del 2007 equivale al total de remesas que llegará al país este año, según el Banco Central de Reserva.
45.000
millones de dólares fue el monto total de remesas enviadas a Latinoamérica el 2006.