Paris libre

Paris Hilton saborea sus primeras horas en libertad, tras 23 días en prisión por conducir sin. Licencia las imágenes de su liberación ilustran un contemporáneo cuento de hadas

Los Ángeles [EL COMERCIO/ AGENCIAS]. En la actualidad Cenicienta no abandona un castillo escapando raudamente de un príncipe. Tampoco pierde una delicada zapatilla. Hoy en día una protagonista de cuentos de hadas abandona un centro de detención acompañada por todo un séquito policial y un muy feliz abogado defensor. No hay huellas de ansiedad ni de dolor. Tampoco rastros de maquillaje.

Paris Hilton, convertida por la prensa del corazón en una contemporánea Cenicienta, saborea su libertad desde la medianoche del martes, tras ser excarcelada de la prisión de Los Ángeles, donde cumplía condena por conducir sin licencia. Su puesta en libertad fue tan espectacular como lo fue su condena (recortada por buena conducta), y sus 23 días en prisión son el final de una saga que convirtió los alrededores de la prisión de Lynnwood en la fiesta más animada de la ciudad, iluminada por los flashes de los cientos de fotógrafos congregados frente a sus frías puertas.

Escoltada por los guardias de la prisión, una sonriente Hilton, con la cara lavada, cruzó el umbral de la cárcel como lo haría Cenicienta al salir del palacio, poco después de las campanadas que marcan la medianoche. La millonaria heredera, de 26 años, había pasado antes por el servicio de la cárcel para cambiarse y sustituir su traje naranja de presidiaria por unos jeans, una camiseta blanca y una coqueta chaqueta verdosa bordada. Más que una salida de la cárcel, la escena parecía la de una pasarela de alta costura. Eso sí, en lugar de alfombra roja, el camino estaba demarcado por la cinta amarilla de plástico que utiliza la policía para acordonar una zona.

Sin poder contener su alegría, Hilton dio pasos cortos, divertida e ilusionada. Saludó a los fotógrafos y 'fans' y, finalmente, se fundió en un abrazo con su madre (Kathy Hilton), que la esperaba en una camioneta 4x4 negra, la carroza para una princesa de cuento. Una historia de hadas, versión siglo XXI, que termina con una rubia arrepentida de sus correrías que promete a mamá que nunca más volverá a portarse mal, y con una entrevista concertada para hoy con Larry King, en los estudios de la CNN. La heredera del imperio Hilton cobrará un millón de dólares por la primicia. Qué gran final feliz.