Confusiones

Ni soberbio, ni creído, ni pituco... -

Para algunos, usted es muy creído, demasiado vanidoso y, bueno, no voy a repetir otras frases que me dijeron.
Yo lo entiendo, debe ser un defecto o limitación que tengo y no porque sea soberbio, creído o pituco, como también me dicen. Debo reconocer que desde la adolescencia, y me ha acompañado a lo largo de toda la vida, mucha gente me ha dicho "qué distinta es la impresión que tengo de ti ahora que te conozco de la que me causaste inicialmente, porque al principio siempre te veía muy estirado y muy sobrado, pero al tratarte me doy cuenta que no eres así". Puede ser un mecanismo de autodefensa o timidez, pero tenga la certeza que no soy lo que mucha gente cree y que lo admito, con humildad, porque si a lo largo de los años tanto me lo han dicho, no puedo ponerme a tapar una realidad. Soy consciente que, equivocadamente o no, esa es la impresión que muchas veces doy.

Ese es un grave problema para un político
Sí, es una limitación, defecto y punto en contra que tengo.

Sus detractores usan esa imagen de estirado y de paso lo mezclan con la etiqueta de derecha, con lo cual forman un componente letal contra ustedes
Sí, soy consciente de ello. Mucha gente opina eso de mí desde siempre o por lo menos inicialmente. No sé, de repente busque asesoramiento de gente entendida en comunicación para ver cómo puedo cambiar de imagen.

¿Y podrán desprenderse de esa etiqueta de ser de derecha?
Ese es uno retos del PPC. Confío en que las elecciones internas del PPC, que serán en 15 días, permitirán la renovación de la dirigencia distrital, provincial y departamental. Con esa nueva dirigencia tendremos dentro de dos meses un congreso para renovar la dirigencia nacional. El reto de la sangre joven en el partido será superar las limitaciones de la generación fundadora y de la segunda generación de pepecistas que no hemos tenido la habilidad y capacidad de transmitir nuestro mensaje social en un lenguaje susceptible de ser entendido por la gente. Hemos tenido el defecto de ser demasiado 'abogadiles' y no haber sintonizado con la opinión pública para transmitir la riqueza de nuestro mensaje.