Por Fernando Vivas
Fue una extraña pelea, la tía Rossy le jalaba las orejas a Jaimito, su sobrino malcriado. Él aguantaba cínico y estoico, hasta que le pateó la canilla y le sacó chispas.
Gran entrevista la de Jaime Bayly con Rosa María Palacios. No solo por él, sino por ella, que pasó a la ofensiva desde su primera respuesta, como casi ningún entrevistado de El Francotirador ha osado hacer. Rosa María fue audaz y honesta porque no calló lo que pensaba, pero también fue soberbia y mojigata.
Y Jaime, buen tipo aunque tenga amigos que dan prueba de lo contrario, reconoció la honestidad de quien él llama, 'cachaciento', Rossy, y aguantó sus 400 golpes. Se picó cuando ella le dijo que su éxito literario reposaba en su cacareada condición de provocador gay, pero recuperó rápidamente su buena correa y su talento para el autoescarnio y apuntó ahí donde podía disparar: la soberbia y la mojigatería.
Ambas son indisociables y gran ironía es que quien las ostenta cree que son fortalezas cuando en realidad son sus debilidades. Por supuesto, al decir esto tan suelto de huesos puedo también pecar de soberbio y exponerme a que, con toda razón, algún digno mojigato me reviente. Pues este es el pulseo no solo de las buenas entrevistas televisivas, sino de la vida.
Alguna vez, desde este muchoojo osé pulsear con Rosa María y fracasé estrepitosamente. Me cayó un jalón de oreja epistolar que me dejó sin capacidad de dúplica. Por eso tengo que renovar mi admiración por las técnicas de Jaime que le permitieron coronar una hazaña: Rosa María ofreció disculpas por no haberse informado lo suficiente antes de aceptar trabajar para la campaña municipal de Juan Carlos Hurtado Miller, el candidato de Fujimori y Montesinos en 1998, cuando, por cierto, ella ya hacía sus pinitos televisivos en Cable Canal de Noticias en plena coyuntura de debate municipal. ¡Tanto rodeo para reconocer ese error!
Creo que después de esta entrevista, Rosa María, quien ya es una buena entrevistadora, devota de los hechos y los documentos, insobornable y experta en repeler tretas de sus entrevistados, será mejor entrevistadora aun.