Esta pequeña salita de mi casa es mi espacio preferido. Es muy tranquilo y la iluminación que entra por las ventanas en el día es ideal para sentarme los fines de semana a leer el periódico. En las noches recibimos visitas ahí, ya que es una espacio más íntimo que la sala principal. No tiene televisor, por lo que no se presta a distracciones, sino solo al descanso.