El informe

Objetivo pobreza

En un país con altos índices de pobreza urge focalizar la ayuda que el estado brinda a tráves de los programas sociales. El SISFOH contribuirá en esa tarea y ayudará a mejorar la calidad del gasto

Por Karín Acevedo Damián

Cada día vemos cómo hombres, mujeres y niños suben a los micros a contarnos su historia: pérdida de empleo y enfermedades crónicas son los testimonios más comunes. Pero, ¿se ha puesto a pensar cuántas de estas personas podrían evitar este tipo de situaciones si fueran atendidas oportunamente por algún programa social del Gobierno?

Probablemente algunos de ellos sí reciban asistencia, pero otros tantos que necesitan de esta ayuda no la reciben, debido a que los programas sociales no los toman en cuenta, por falta de información o porque hay otros que, por viveza, se benefician del subsidio estatal sin merecerlo. Esa es la realidad.

¿Cómo cambiarla? El primer paso es identificar quién necesita realmente del programa, dónde está y qué tipo de ayuda le conviene recibir. Para eso es necesario contar con un padrón general de hogares, donde se pueda identificar con nombre y apellido propio a los beneficiarios.

Y, conocedores de las filtraciones de los programas, es esa la tarea que ha emprendido el Gobierno en las últimas semanas, a través del denominado Sistema de Focalización de Hogares (Sisfoh).

Debe saber, antes de contarle más, que este sistema nació a través de un decreto supremo a fines del 2004, por recomendación de la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales (CIAS) de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Sin embargo, a pesar de la buena voluntad inicial, no se avanzó en la implementación de este sistema hasta ahora, quizá porque las prioridades en el Gobierno de entonces eran otras.

Posteriormente, en el 2005, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sugirió hacerse cargo de este programa. Pero aun así, todo el 2006 se trabajó en la implementación del Sisfoh y ha sido recién a partir de junio de este año que se comenzó con la identificación de los hogares pobres a través del empadronamiento.

La implementación de este sistema, además, se enmarca en la intención del Gobierno de reformar los programas sociales, impulso que comenzó por la reducción de los 82 que hoy existen a un promedio de 25. Pero si la reforma se quedase allí, de poco serviría. Es necesario mejorar la calidad del gasto que cada uno de estos programas tiene para mejorar sus resultados.

POBRES QUE NO SON
La foto actual de la cobertura de los programas sociales es la siguiente: 70% de los beneficiarios es pobre y 30% es 'no pobre' (filtración). El 70% antes mencionado representa a su vez solo 30% del total de pobres, es decir hay mucho camino por recorrer.

Por ello, uno de los objetivos del Sisfoh es reducir en un año en 10 puntos el porcentaje de filtración (aquellos que se benefician sin necesitarlo) en todos los programas sociales. La experiencia aplicada en otros países de América Latina, como Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México o Uruguay de este tipo de sistemas que miden la pobreza, ha sido muy positiva y ha permitido mejorar la cobertura de la ayuda social hacia los más pobres.

En una primera etapa, el Sisfoh empadronará a la población de 20 ciudades del país en el ámbito urbano (que comprende 74 distritos). Este proceso ya comenzó y se prevé concluirlo a fines de julio. En esta misión, el Sisfoh no está solo: cuenta con apoyo de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$2 millones, y se ha pedido a la empresa Cuánto que realice el empadronamiento de los hogares.

Según el contrato con esta empresa, en setiembre el MEF debe contar con el padrón de estas 20 ciudades. Posteriormente, antes de que concluya este año, se continuará con el registro de otras 10 ciudades. Partiendo de la premisa que la mayor parte de la pobreza se encuentra en la zona rural --donde actualmente viene operando el programa Juntos--, la dificultad se centra en identificar la pobreza en las zonas urbanas y es allí donde el Sisfoh tiene su ámbito de aplicación. Pero en las zonas urbanas se ha escogido aquellas en las que, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), hay más incidencia de la pobreza.

Por ejemplo, en Lima, el sistema no está empadronando a todos los distritos. En esta primera etapa se abarcará solo 22 jurisdicciones que concentran principalmente a población de los estratos C y D. El mismo criterio se aplica en el resto de provincias. Una vez que concluya el empadronamiento, el Sisfoh identificará siete niveles de pobreza, y con esta información los programas sociales, las organizaciones sociales de base y los gobiernos locales (municipios) seleccionarán a sus beneficiarios. Así se podrá determinar si un familia necesita ayuda alimentaria, de salud o un subsidio para vivienda.

LOS CRITERIOS DEL SISTEMA
Si uno entra a una casa de esteras, que carece de luz, inmediatamente pensará que se trata de un hogar pobre; y si entra a una casa de material noble (ladrillo) muy bien acondicionada, pero donde vive un anciano que no recibe pensión y no puede satisfacer sus necesidades básicas, ¿pensaría que es un hogar pobre? Probablemente no, pero para el Sisfoh ambos calificarían como tales. He allí la diferencia con los sistemas tradicionales de medición de pobreza.

Al momento de determinar el nivel de pobreza, el Sisfoh toma en cuenta las características de la vivienda, el gasto en servicios, pero también pone especial interés en las características de los miembros de la familia. "Por lo general en un hogar pobre predominan los niños, pero si hay en la familia un discapacitado habrá más probabilidad de que también sea un hogar pobre", dice Juan Pichihua, coordinador del Sisfoh.

LOS PLAZOS
Aunque este año se llegará a 20 ciudades, en una segunda etapa, hacia el año 2009, el sistema estará en 243 distritos cuya población no sea menor de 20.000 habitantes. Y mientras el Sisfoh avanza en el área urbana, en el sector rural el programa Juntos se encargará de un empadronamiento bajo los mismos parámetros. La idea es que la base de datos de Juntos se una al padrón del Sisfoh. Es más, en tres años se ha fijado la meta de empadronar, entre ambos, a 19 millones de personas (pero ojo: solo 12 millones serán pobres).

Hasta aquí el tema suena interesante, importante y necesario, pero cabe preguntarse: ¿Cuál será la sostenibilidad del sistema? Según el MEF, una vez concluida la primera etapa el padrón debe actualizarse cada tres años, toda vez que la condición de una persona pobre puede mejorar en ese lapso. Esta revisión también servirá para que las familias que ya no son pobres no sean calificadas para recibir un subsidio del Estado.

En este punto, dice Pichihua, es importante aclarar que la sustitución de un beneficiario por otro no se hará de la noche a la mañana, sino de manera progresiva. Asimismo, y como parte de la sostenibilidad del sistema, se propone que sean los gobiernos locales los que continúen con la actualización de este padrón en una segunda etapa.

Desde ya, para el próximo año se ha pedido incluir en el presupuesto una partida para continuar con el empadronamiento de hogares; la cifra estaría cercana a los S/.3 millones, aunque todavía debe ser definida.

Para Enrique Vásquez, experto en temas de pobreza, este tipo de sistema es de mucha utilidad, no solo para el Gobierno Nacional, sino también para los gobiernos locales. Incluso, mencionó, también será de gran ayuda para que las empresas mineras puedan focalizar mejor sus aportes voluntarios.

Pedro Francke, especialista en temas sociales, sostiene que la idea de que en un futuro sean los gobiernos locales los que se encarguen de actualizar el padrón es buena siempre que exista una entidad central que los organice. "En otros países existe una revisión comunitaria (la misma población revisa quiénes son los que deben quedar en el padrón)", comenta.

En tanto, el especialista Carlos Aramburú sugirió que sea un comité local, que incluya a representantes de la Iglesia, el que se encargue de calificar los hogares.

DESDE OCTUBRE
Utilidad de la información

4Los programas de vivienda, como Techo Propio , incorporarán a partir de octubre el criterio de pobreza determinado por el Sisfoh.

4El sistema abastecerá de información a los programas alimentarios del Ministerio de la Mujer y Desarrollo (Mindes), Sistema Integral de Salud (SIS), Crecer, entre otros.

4El Sisfoh no trabajará por el momento con el Vaso de Leche, toda vez que se requiere de una modificación legal para incorporarlo a este programa.

4La información del Sisfoh será de mucha utilidad para Reniec y los municipios. En el primer caso, se detectará quiénes no cuentan con DNI y en el segundo, se podrán otorgar amnistías focalizadas.