Primera ronda de negociación

Perú y Canadá detallan temas sensibles en TLC

Agricultores piden que no se elimine franja de precios de productos agrícolas

Por Marienella Ortiz

Las negociaciones de un acuerdo comercial entre el Perú y Canadá se iniciaron ayer con la expectativa de alcanzar un documento de consenso en solo seis rondas. Por lo pronto, el viceministro de Comercio Exterior, Luis Alonso García, adelantó que para el fin de semana estarían identificados los temas sensibles en esta negociación comercial.

Adelantó que las mayores dificultades estarían concentradas en el acceso de productos agrícolas de Canadá a nuestro mercado, tal como ocurrió en las negociaciones del TLC con EE.UU. y que motivó el establecimiento de compensaciones económicas a la producción local de maíz, trigo y algodón.

Mientras tanto, García dijo que el Perú tendrá una actitud firme a la hora de negociar en las mesas relacionadas con los bienes y servicios.

En total, se han previsto 12 mesas de negociación: reglas de origen, acceso a mercados (bienes industriales y agrícolas), asuntos institucionales, políticas de competencia, inversiones, servicios (telecomunicaciones y comercio electrónico; entrada temporal de personas, etc.), solución de controversias, procedimientos aduaneros y facilitación del comercio, asuntos sanitarios y fitosanitarios, propiedad intelectual, y obstáculos técnicos al comercio.

En este primer acercamiento, García comentó que Canadá desea incorporar alguna figura relativa a la responsabilidad social de las empresas. Si bien nuestra relación comercial con Canadá está dominada por la exportación de minerales, la titular del sector, Mercedes Aráoz, comentó que los estudios del Mincetur detectaron una gran oportunidad en los sectores textil y agrícola.

El Perú y Colombia iniciaron ayer en Lima al mismo tiempo la negociación con Canadá, pero cada uno tendrá su acuerdo por separado.

LO SENSIBLE
Sobre la definición de los productos sensibles en la mesa agrícola, el presidente de Conveagro, Luis Zúñiga, dijo que serían las mismas partidas que en el TLC con EE.UU. (trigo, algodón y maíz amarillo) y, además, otras relacionadas con la cebada, leche, carne, azúcar, papa, arroz, aceites y semillas oleaginosas. Por ello, demandó que sean excluidos de la negociación o reciban el máximo plazo de desgravación arancelaria.

Asimismo, considera que no deben eliminarse los actuales mecanismos vigentes (franja de precios, aranceles, etc.) frente a los alimentos subsidiados.