Sabor que se comparte

Chifles piuranos ya son vendidos en mercados de Europa y Norteamérica

Empresa también exporta miel de abeja, habas y hojuelas de camote

Por Johnny Obregón

Cuando en 1993 el agricultor Luis Augusto y su hijo Ricardo decidieron darles un valor agregado a los plátanos verdes que sembraban en su chacra, seguramente soñaron que algún día los piuranísimos chifles que habían pensado producir serían vendidos en Europa y Norteamérica. Con esfuerzo y trabajo, el sueño se ha hecho realidad 14 años después.

"Todo ha pasado muy rápido. El gran impulso comenzó hace tres años, cuando hicimos unos primeros envíos, a manera de ensayo, a Chile, donde contactamos con un comprador que estuvo muy entusiasmado con el producto. Luego, en el 2005, vinieron las primeras exportaciones a Montreal (Canadá), Los Ángeles (Estados Unidos) y finalmente la apertura del mercado en localidades como Barcelona (España), Ginebra (Suiza) y Miami", explica Ricardo Augusto Químper, gerente de la empresa Industrias Agrícolas, representante la marca Crickets, que produce las también llamadas hojuelas de plátano, pero que para los peruanos y los norteños son simplemente sus adorados chifles.

Si bien es cierto que el volumen de lo exportado (veinte toneladas) no es considerable, si comparamos con otros productos peruanos vinculados a la agroexportación, para esa empresa de capitales piuranos, el crecimiento de su envío al exterior es significativo, pues mientras el 2006 lo exportado significó el 20% de sus ventas en el mercado local, este año la cifra creció en 50%, es decir, poco más del doble.

El chifle es el producto estrella, pero también exportan hojuelas de camote, habas saladas y miel de abeja. "Tanto el camote como el haba son productos que prácticamente no tienen competencia y que son muy requeridos por la colonia peruana en el exterior", agrega Ricardo Augusto. Ahora trata de que su producto cruce las fronteras de las colonias peruanas y se instale en el gusto y preferencia de los extranjeros.

Como era lógico, el inicio de la empresa fue en el ámbito local y después fue ampliando su espectro a escala regional, para luego llegar a los supermercados de Lima. "Estamos en todos los supermercados de Lima y en las principales tiendas del interior del país. Además tenemos un convenio con los primeros gasocentros de Lima y provincias, donde nuestros productos ya son una marca reconocida", señala el empresario piurano.

Lejanos están los inicios en que la artesanal planta de producción medía cuatro metros por lado. Ahora su local mide cincuenta metros de largo por cuarenta metros de ancho. De igual modo, el personal de cuatro trabajadores se ha incrementado a veinte, que laboran en la planta de producción y en el área administrativa. Esto sin contar a los cada vez más vendedores de plátanos, camotes, habas y maní, que proveen con el producto a la empresa que ha sabido sacar adelante esta cadena productiva que se ha fijado metas importantes para superar este año.

MÁS DATOS
-El plátano verde es pelado en una máquina y luego es pasado por una fase de lavado y secado, también en máquinas industriales.

-La fruta luego es cortada en hojuelas y llevada de inmediato a grandes sartenes llenas de aceite que tienen una temperatura promedio de 160 grados.

-Luego de ser escurridos para que expulsen todo el aceite, los chifles pasan a una fuente donde se les aplica sal.

-Finalmente son envueltos en bolsas de aluminio de diverso peso. Allí también se incluye algunos granos de maíz tostado o frito.