Especial. SEMANA DE BANDERA
Especial. EL ESCUDO NACIONAL
El tercer ícono de nuestro escudo es una cornucopia que derrama monedas de oro. Aunque próspera, la producción aurífera peruana necesita impulsar mejores prácticas
Por Gabriela Machuca Castillo
Ser los quintos productores de oro en el mundo y los primeros en América Latina podría indicar que la actividad aurífera en nuestro país es una panacea, pero no lo es. Para probarlo, basta solo observar los graves problemas que enfrentan dos de sus estratos: la minería artesanal y la gran minería.
Empecemos por la más pequeña. Según datos del Ministerio de Energía y Minas, aproximadamente el 70% de la minería artesanal dedicada a la extracción de oro en el Perú es informal. Esto quiere decir que 42 mil, de las 60 mil personas que se estima se dedican a esta actividad, ocupan ilegalmente terrenos privados, contaminan el medio ambiente por operar sin técnicas adecuadas, generan conflictos sociales y perjudican su propia salud.
Como se sabe, los mineros artesanales informales invaden yacimientos de oro y lo extraen de forma personal y directa, utilizando herramientas y aparatos muy rústicos y simples. Muchos de ellos han sido campesinos que de una forma improvisa --y desesperada-- intentan de esta manera salir de la pobreza en la que se ven sumergidos.
Al inicio, la minería artesanal informal se desarrolló principalmente en el sur del país, en lugares como Madre de Dios, Arequipa, Ayacucho y Puno. Con el incremento del precio del metal, hoy la actividad se ha expandido al norte, en zonas como Piura, La Libertad y Cajamarca. La problemática en relación con contaminación en los distritos de Las Lomas, Suyo y Tambogrande, en el cerro El Toro, y en el cerro Algamarca, ubicados en estos tres departamentos, respectivamente, es por demás conocida.
FORMALIZACIÓN
Una vía que puede mitigar las consecuencias generadas por este tipo de práctica es promover el ingreso de miles de estos mineros al marco legal. De eso está convencido Guillermo Medina, jefe del proyecto Gama, un plan de cooperación bilateral entre Suiza y Perú que tiene como misión mejorar la situación ambiental de la minería artesanal.
Y en esa tarea anda junto al equipo de Gama, que en los siete años de operaciones tiene como uno de sus máximos logros la promulgación de la Ley 27651, del 21 de enero del 2002, en la que por primera vez se reconoce a la pequeña minería y a la minería artesanal dentro de la ley. Además, el proyecto ha ayudado a formalizar, hasta la fecha, a unos ocho mil mineros procedentes de Ica, Arequipa, Ayacucho y Puno, quienes como consecuencia de ello extraen oro sin dañar agua, aire o suelo.
Aunque Medina menciona los logros con orgullo, reconoce que es poco lo que se ha podido avanzar. Según el experto, muchos de los mineros informales se muestran renuentes a incorporarse al sistema, debido a la lentitud con que las instituciones gubernamentales manejan los procesos.
"Los resultados hubieran sido mejores si hubiese existido una política estatal consistente. Hace falta más apoyo del Estado para agilizar los trámites de legalización de los mineros artesanales informales", finaliza.
COMUNICACIÓN
Al otro extremo está la minería aurífera a gran escala, aquella de las empresas grandes como Yanacocha o Barrick Misquichilca o medianas como Buenaventura, Retama u Horizonte. Es innegable que este estrato ha sido uno de los principales motores de la economía nacional durante décadas. En la actualidad, por ejemplo, los recursos del canon minero aurífero, junto con el del cobre y la plata, principalmente, han logrado ser distribuidos a diferentes regiones del país, lo cual ha permitido la realización de diversas obras públicas.
Este año, sin embargo, el panorama actual es poco alentador. La producción de oro para el 2007 será de aproximadamente 180 toneladas, 23 menos que las registradas el año anterior. Carlos Gálvez, ex presidente del Comité Aurífero de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), atribuye este estancamiento a la aún esquiva aceptación social, la cual origina el retraso de los permisos para la exploración de nuevas áreas o el impedimento de la realización de trabajos de expansión en zonas que se encuentran dentro de áreas concesionadas.
A decir del también gerente de financiamiento y administración de la compañía de minas Buenaventura, el problema de la aceptación puede resolverse desarrollando una óptima política de comunicación, que permita dar a conocer de forma efectiva qué trabajo realizan y cómo lo llevan a cabo.
"Creo que las compañías mineras no hemos sido capaces de darnos a conocer. La actividad minera es una actividad muy solitaria, que siempre ha estado reducida a grupos cerrados, alejados de todo, por eso no tiene la costumbre de comunicar. Aunque recién se está haciendo algo, el mensaje debe ser más eficaz y directo", indica.
SEPA MÁS
-El precio de la onza de oro en la actualidad bordea los 650 dólares.
-Se prevé que Yanacocha, la productora más grande de oro de América Latina, produzca 1,6 millones de onzas este año y no los 2,6 millones del 2006.
-La minería artesanal (formal e informal) produjo aproximadamente 25 toneladas de oro durante el 2006.
-Según el último reporte sobre minería informal elaborado en mayo por la Unidad de Conflictos de la Defensoría del Pueblo, 28.000 mineros informales estarían involucrados en los cuatros conflictos socioambientales que se desarrollan en el Perú (en Puno, Piura, La Libertad y Cajamarca).