Un llamado al Estado, los trabajadores y los empresarios

Cipriani pide actitud nueva para verdadero salto de calidad de vida

Por Elizabeth Salazar Vega

El temblor que se sintió en Lima a once minutos de iniciados la Santa Misa y el Te Deum por Fiestas Patrias no logró mover de sus asientos a los políticos presentes en la Basílica Catedral de Lima, pero sí lo hicieron algunas de las frases pronunciadas por el cardenal Juan Luis Cipriani, quien presidió la celebración.

La homilía empezó a las 9:00 a.m. en presencia del presidente de la República, Alan García, ministros y congresistas, a todos los cuales el cardenal instó a asumir una actitud nueva para lograr un verdadero salto de calidad de vida, espiritual y material, que llegue a las mayorías.

Recomendó que dicho cambio sea guiado por la solidaridad, la confianza y el diálogo en las relaciones mutuas que sostienen el Estado, los trabajadores y los empresarios, con el fin de buscar un desarrollo equitativo. "Debemos trabajar unidos, desterrando toda sombra de violencia, de terror y de mentira. Están frescos en nuestras memorias los oscuros años del terrorismo... Mientras no se destierre la violencia surgirán proyectos mesiánicos que impedirán el desarrollo del país", manifestó.

Cipriani recordó que los cambios y mejoras en la calidad de vida deben ser graduales, mientras que los cambios por ruptura o saltos al vacío solo aturden, prometen futuros de sueños mejores y someten siempre a los demás por la mentira y la violencia.

"El viejo juego político es el pretexto que utilizan esos proyectos mesiánicos para capturar el poder y luego utilizarlo como herramienta y convertir el país en una tiranía, haciendo más pobres a los pobres", remarcó.

Las recomendaciones también fueron para el Ejecutivo al exigirle dejar atrás el clientelismo político y la mentalidad controlista en el uso de recursos. Por el contrario --dijo-- debe haber mayor celeridad en la inversión productiva y menos rapidez en el gasto operativo corriente. "Una mejor atención en salud no debe esperar ni debe someterse a numerosas instancias burocráticas; en tanto, la modernización de la educación debe continuar con eficiencia y firmeza", añadió.

El cardenal también habló a los sindicatos, como el Sutep, exhortando a sus miembros a asumir una nueva actitud, pues si bien tienen derecho a ser celosos defensores de sus gremios, ello no significa que se conviertan en copias de partidos políticos que luchan por el poder o que reduzcan su representación a las cúpulas gremiales.

"La capacitación es un derecho y un deber para el trabajador. En esta nueva mentalidad, la violencia no tiene espacio y la ciudadanía la repudia", agregó el arzobispo de Lima en alusión a las marchas y bloqueos de carreteras que promovieron los sindicatos hace unos días. Respecto a la labor de los medios de comunicación, pidió que estos no olviden su función orientadora, educativa y promotora de valores; mientras que a los peruanos en general reiteró la importancia de proteger la dignidad humana, la familia y la vida desde su concepción.

 

"El viejo juego político es el pretexto que usan los proyectos mesiánicos para capturar el poder (...) en esta nueva mentalidad, la violencia no tiene espacio y la ciudadanía la repudia"
JUAN LUIS CIPRIANI
Cardenal y Arzobispo de Lima

 

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