Por Ricardo González V.
"El camino de regreso" prueba que José de Piérola (Lima, 1961) es uno de los narradores más dotados de las letras actuales en español. Ganador de premios nacionales e internacionales, cada uno de sus libros posee méritos relevantes, con destreza para el realismo, la literatura fantástica y lo real-maravilloso. Y, ahora, "El camino de regreso", un acierto mayúsculo, digno de acompañar a "Retablo", de Julián Pérez, como las mejores novelas publicadas hasta ahora sobre el conflicto de 1980-1992.
Embelesado por una pianista, el tío del protagonista piensa: "Eso era maestría. Un balance perfecto entre la precisión matemática y la emoción humana" (p. 341). Otro tanto podríamos decir de Piérola, por su impecable montaje de tiempos, hilos y voces narrativas, con una gradual intensificación de la intriga hasta los electrizantes capítulos del Libro Tercero. Una ingeniería verbal cargada de "emoción humana": Numerosos personajes desbordan humanidad, tanto los que se esfuerzan por respetar los derechos humanos (Eva y Fernando, este sacudido por afectos contrapuestos) como los explotadores del pueblo (el tío ama a su familia y la música clásica), las fuerzas represivas (el notable Benancio y el interesante Naiman), los terroristas (un gran personaje: Antonio Toledo (con dudas interiores) y los comuneros (el abogado Rómulo Cahuana). El complejo desenlace de la novela calza con su óptica abierta, sin maniqueísmos ni anteojeras ideológicas. Sus personajes justifican sus acciones, incluidos sus excesos y errores, a nombre de valores que ponen por encima de la vida individual y los principios abstractos: la familia, el partido revolucionario o la comunidad indígena.
Un aspecto a destacar: la comunidad de San Pedro de Ucumari enfrentada a la mina nos recuerda "Todas las sangres", de Arguedas, cuanto más que hay un personaje enviado por la comunidad a estudiar a Lima, ese Rómulo Cahuana más hábil que Rendón Willka para manejar los intereses existentes en beneficio de la comunidad. Fogueados por cinco siglos de maltrato, los comuneros no temen ni a los terroristas, ni a la "guerra sucia" represiva, ni a la mina poderosa, confiados en su fuerza colectiva.
TÌTULO
"El camino de regreso"
AUTOR
José de Piérola
EDITORIAL
Norma
ARGUMENTO
Después de Tarata, acción terrorista en la que murió su padre, Fernando Robles se va a Estados Unidos. Pero vuelve cuando Eva Franco le manda un recorte periodístico que involucra en la masacre de Tarata a un antiguo amigo de sus años universitarios, Antonio Toledo. Su búsqueda para ajustar cuentas se entrelaza con el deseo de Eva de limpiar la imagen de la institución en que trabaja, ya que cometió el error de conseguir la liberación de una mujer que resultó líder terrorista. De otro lado, el tío de Fernando es un minero que perjudica a la comunidad San Pedro de Ucumari; un comunero pedirá la ayuda de Eva y ella acudirá a Fernando.