Con una fuerte inversión de diez mil dólares, un grupo de amantes de los caballos peruanos de paso decidieron convertir un ómnibus en el primer 'bus-caballo' del Perú

Los caballos viajan sobre ruedas

Crónica. UN VEHÍCULO ORIGINAL

Por Johnny Obregón Rossi

Siempre se afirma que el ingenio criollo no tiene límites y que por eso al peruano nunca le falta una posibilidad de trabajo en el extranjero. Para consolidar esta afirmación, un empresario arequipeño y criador de caballos peruanos de paso tuvo la idea de acondicionar un ómnibus de servicio interprovincial para el traslado de equinos. El resultado: un vehículo que ahora llaman "el bus-cama de caballos" y que fue estrenado en un reciente viaje a Piura para una competencia.

"Hasta hace algunos días, nuestros caballos eran trasladados en grandes camiones y a pesar del cuidado que teníamos, siempre resultaba incómodo para los animales. Ahora este ómnibus ha sido acondicionado para que el caballo viaje cómodo. La experiencia resultó positiva", explica Claudio Caballero, propulsor de esta idea.

Un mes se demoraron los técnicos para la modificación del vehículo. Lo primero que hicieron fue retirar los 52 asientos que tenía y luego agrandar el techo a 2,20 metros de altura para que los caballos entren sin problemas y viajen sin golpearse la cabeza.

"Se colocaron vigas para levantar el techo y se cortaron las ventanas. Todo el interior quedo aislado de calor con material de tecnopor y se les hizo unas pequeñas ventanas, las cuales eran abiertas o cerradas, según el clima del momento", sigue explicando el criador arequipeño.

Se tuvo la precaución de colocar al interior del ómnibus un piso de jebe, que según refiere el entusiasta empresario, ayuda a contrarrestar el estrés en este tipo de animales. Además, se hizo unas especies de barandas de fierro de 80 centímetros de ancho, para que los caballos no se golpeen ni toquen entre ellos.

"Es algo que teníamos en mente desde hace algún tiempo. En esta primera experiencia viajaron ocho caballos, pero el ómnibus está diseñado para once. Los resultados fueron exitosos ya que los animales no llegaron tan agotados y solo necesitaron un día de descanso para reponerse del viaje y no quince días como lo hacían con el anterior sistema", refiere Caballero.