FESTIVAL DE LIMA.UNDÉCIMO ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE CINE

Se siente en casa

El actor brasileño Lázaro Ramos visita por tercera vez nuestro país para presentar "Cafundó", película en la que interpreta al recordado santo paulista João de Camargo

Por Francisco Melgar Wong

Asistir al Encuentro Latinoamericano de Cine organizado por el Centro Cultural de la Universidad Católica se ha convertido en una feliz costumbre para el joven actor brasileño Lázaro Ramos. El 2003, en el marco de la séptima edición del festival, Ramos se llevó el premio a la mejor actuación, gracias a su trabajo en "Madame Satá" largometraje de Karim Ainouz. Al año siguiente volvió por partida doble, gracias a sus interpretaciones en "El hombre que copiaba" de Jorge Furtado y "Nina" de Héctor Dhalia. Ahora, con el buen humor que lo caracteriza, el actor regresa para promocionar "Cafundó", largometraje de Paulo Betti y Clovis Bueno que recrea la historia de João de Camargo, controvertido santo que remeció la Iglesia Católica en Brasil a comienzos del siglo pasado. "Aunque hay que reconocer que antes de la película la fama de João era exclusivamente regional", aclara el actor. "Es el tipo de personaje que no pertenece a la historia oficial de mi país".

¿Entonces, la historia de este santo paulista no es vista con buenos ojos por la cultura oficial?

No. Justamente lo que yo espero de películas como esta, que recrean la vida de personajes marginales de mi país, es que sirvan para que la gente no olvide que la historia brasileña se formó gracias a la visión y a las vidas de estos personajes, aunque eso no lo quieran admitir los libros de la cultura oficial. Personalmente, me parece muy interesante que los cineastas brasileños se estén interesando en contar la historia de estos marginales, que tantas veces se han ocultado. Debemos recordar que nuestra identidad se forma con estas historias.

¿Cómo se desarrolló tu interés por este personaje tan polémico?

Paulo, el director de la película, conoció a João de Camargo en la vida real porque su familia frecuentaba la iglesia. Él fue fundamental para que yo pudiera trabajar el personaje.

¿Cuál fue tu prioridad al momento de recrear la figura de João de Camargo?

Lo que yo percibí en las fotografías de esa época fue una presencia muy digna y fue justamente eso lo que quise rescatar. Todo fue un proceso muy delicado ya que había que trabajar un personaje desde los 20 hasta los 80 años de edad. Lo que yo rescato de este personaje es la idea de que no importa la religión que tengas, sino la forma en que te comportas en el mundo.

Esta es tu tercera visita al Perú, para participar en los encuentros de cine. ¿Cómo te has sentido?

Para mí es muy importante. En mi visita del 2003, cuando gané el premio a la mejor actuación por "Madame Satá", era la primera vez que asistía a un festival de cine latinoamericano. Así pude conocer a varios productores, guionistas y directores; además de conversar personalmente con la gente que asistió al festival. En mi segunda visita visité El Carmen. Debo confesar que me encanta la cultura afroperuana, porque se parece a la de mi región natal, Bahía.

Bahía es una región que ha adquirido una gran presencia cultural en las últimas décadas de la historia brasileña. De allí provienen grandes músicos, como Caetano Veloso, Tom Zé y Gilberto Gil, con quien, debo admitir, guardas un gran parecido físico.

Te cuento algo muy curioso. Yo lo interpreté en el teatro una vez, con un director paulista loquísimo que se llama Zé Correa, en una obra de teatro sobre Tropicalia Un día lo llamé por teléfono y le dije: "Oye, Gil, haz una película sobre tu vida que yo quiero hacer tu papel". Sí, la música de Bahía es increíble, hace poco estrené una película sobre eso, un musical llamado "O paio".

Ojalá se pueda ver en el Perú algún día.

Sí. Tratemos de traerlo el próximo año, entonces.