INFECCIÓN. Frecuente en las mujeres

La incómoda cistitis

Aparece de repente, sin avisar, y causa tremenda incomodidad (orina constante, en poca cantidad y con dolor tipo ardor). Se trata de la cistitis o infección de la vejiga, que se produce en el 80% de los casos por una bacteria (la 'Escherichia coli', que se encuentra en el tracto gastrointestinal inferior). En el caso de las mujeres (a quienes nos dirigimos en este artículo y a las que les da con más frecuencia), asciende de la vagina a la uretra y vejiga.

¿Las causas? La anatomía de la mujer favorece que la bacteria se instale más rápido en la vejiga, ya que sus uretras son más cortas y la bacteria debe viajar menos para llegar a la vejiga. Además, la distancia entre la abertura de la uretra y el ano es más corta también.

¿Por qué es más frecuente en algunas mujeres que en otras? Como explica la doctora Eliana Ronquillo Réboar --gineco-obstetra de la Clínica Javier Prado--, esta infección ataca a quienes no tienen un buen control del flujo vaginal o un adecuado aseo después de la relación sexual. Las mujeres menopáusicas y premenopáusicas, que presentan sequedad en la vagina, también son más propensas, así como aquellas que aguantan la orina. "Ellas no miccionan cuando lo necesitan, entonces, la vejiga se hace un globo y una vejiga grande favorece la proliferación de gérmenes", detalla la doctora.

También se deben descartar causas anatómicas (presencia de cálculos) o patológicas que condicionen la cistitis, así como la toma de medicamentos que podrían causar sequedad vaginal, por ejemplo.

QUÉ HACER
Acuda donde su médico de confianza y no se automedique. Como explica la doctora Ronquillo, todo tratamiento de cistitis requiere la realización de un urocultivo y antibiograma a fin de recetar los medicamentos específicos para la bacteria que ha causado la cistitis.

El tratamiento, en la mayoría de casos, no dura más de una semana y requiere, una vez finalizado, la realización de un urocultivo para tener la certeza de que se ha combatido la infección. "Sin urocultivo, no hay cura", apunta la doctora Ronquillo.