Desde el absurdo

Letra Viva

Por Ricardo Gonzéles Vigil

Gracias a su primer libro, Daniel Alarcón (Lima, 1977) quedó finalista como mejor debut del año en el competitivo mercado editorial norteamericano, en el Premio PEN/Hemingway; aquí, en nuestro recuento literario del 2005, lo consideramos la revelación narrativa del año. Sucede que "Guerra a la luz de las velas" mostró a un autor precozmente maduro, de tendencia predominantemente realista, pero también con potencial para la fabulación alusiva y simbólica (verbigracia, el apocalíptico cuento "El visitante"). Ese potencial, hábil para estilizar y rarificar con sesgos absurdos las experiencias reales, ha sido desplegado vigorosamente en la primera novela de Alarcón: "Radio ciudad perdida", cuyo original en inglés ha sido saludado elogiosamente por la prensa norteamericana.

Comparemos: la novela corta que da nombre a su primer libro, que claramente aborda el conflicto del Perú en 1980-1992, privilegia las matanzas en la selva de un modo que subraya el enfrentamiento absurdo entre las huestes subversivas (sin cabal conocimiento de los planes de sus dirigentes) y las fuerzas represivas (adolescentes reclutados improvisadamente): "No había tácticas ni estrategias, solo la lógica de una guerra que se lucha a tientas en la oscuridad de la selva: un soldado asustado dispara, un rebelde aterrado responde y así empieza un tiroteo. Ambos son demasiado jóvenes, poco pueden hacer salvo sepultar sus dudas en la violencia" ("Guerra a la luz de las velas", pp. 164-165). En ese contexto el protagonista desiste de tener un hijo: "era ridículo querer un hijo en un momento como ese. Absurdo. Peligroso". (p. 168).

Ahora, en "Radio ciudad perdida" tenemos la subversión en una selva y un protagonista (Rey) que, apartado ya de su vínculo con los revolucionarios, engendra a un hijo. Empero, no se precisa el país en que ocurre la guerra y se inventa el partido revolucionario IL, así como un gobierno tiránico de diez años que confisca los mapas antiguos, cambia el nombre de los pueblos por lugares numerados, niega que haya existido el IL, etc. Además, el niño Víctor nace con una clarividencia real-maravillosa y el personaje que acusa a Rey de subversivo lleva el insólito nombre de Zahir, que nos recuerda el cuento homónimo de Borges (en "El Aleph") y contagia de simbolismo los nombres de Norma (regla, principio ´normalizador´), Rey, Víctor, etc. Repárase que se confiere un papel de "opio del pueblo" al programa Radio ciudad perdida.

TÍTULO "Radio ciudad perdida"
AUTOR Daniel Alarcón
EDITORIAL Alfaguara

ARGUMENTO
Después de diez años de terminada la guerra civil, al programa Radio ciudad perdida, dedicado a la búsqueda de personas desaparecidas, llega Víctor, un niño selvático, con el encargo de su pueblo (rebautizado por el gobierno con la cifra 1.797) de que se lea en dicho programa la lista de sus desaparecidos. En ella la conductora Norma encontrará el nombre de su esposo perdido en el período final de la guerra, y al que rastreó en vano largo tiempo. Abierta la herida de una ausencia que ha tratado de olvidar, Norma se enterará de la vida que su esposo llevaba en la selva, su absurda muerte y la identidad del niño enviado por 1.797.