ENTREVISTA. Carlos Reygadas

Un viaje místico y misterioso

FESTIVAL DE LIMA. UNDÉCIMO ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE CINE. "LUZ SILENCIOSA", UNA AUTÉNTICA OBRA MAESTRA DEL REALIZADOR MEXICANO, TRAJO NUEVAMENTE A LIMA A UNO DE LOS AUTORES MÁS INNOVADORES DEL CINE CONTEMPORÁNEO

Por Raul Cachay A.

¿Cómo nació el interés por explorar con su cámara el cerrado mundo de una comunidad menonita?
Viajé por azar a esta comunidad menonita de México hace un tiempo y me dio mucha curiosidad conocer un mundo tan distinto al nuestro. Es una sociedad homogénea, sin distracciones vinculadas al físico o a la situación económica de la gente. Entonces me di cuenta de que era un lugar perfecto para contar esta historia de amor. Es lo contrario a una telenovela, en la que hay todo tipo de intrigas y clichés. Quería que fuera una historia de amor pura, entre seres humanos sin distinción, como si estuviéramos en tiempos antiguos, sin prejuicios sobre la belleza física.

¿Con qué dificultades te topaste durante el rodaje?
Ingresar a la comunidad fue muy difícil desde el principio, porque los menonitas son muy cerrados y desconfiados, por cultura y por religión. Además hay que recordar que viven en el campo, aislados. De hecho, inicialmente creían que yo era un estafador, que quería robar sus casas o algo parecido. Muchos me rechazaron. Los actores que ves en la película aceptaron participar en ella después de que hablamos con unas 200 personas. Pero felizmente hubo gente diferente, especial, que supo escuchar y fue muy valiente al participar en la película. Se jugaron mucho; su prestigio, por ejemplo.

Imagino que entre ellos el tema del adulterio debe ser visto como algo parecido a un tabú...
Sí. Pero afortunadamente la mentalidad de ellos es también bastante primitiva, y eso jugó a nuestro favor para que se hayan animado a formar parte de la película. A ellos les preocuparía mucho más ver un pezón solo en una cartulina negra que tocar un tema como el adulterio, que requeriría un mayor análisis. Podrían dejar que sus hijos vean esta película, pero no otra en la que apareciera una mujer desnuda.

¿Cómo reaccionaron los 'no actores' al ver por primera vez la película?
Yo pensé que eso sería muy interesante, pero la realidad es que la reacción fue bastante lenta. Cornelio Wall, el protagonista, sí estuvo muy conmovido. Su lectura de la película fue muy primitiva, moralista: para él trataba sobre un hombre pecador al que le dan una segunda oportunidad. Lo de las mujeres fue más difícil de descifrar. Hay que entender que para ellos es algo muy extraño. Todos acabaron muy contentos, sin embargo, especialmente por la experiencia humana que vivieron al participar en el rodaje .

En "Batalla en el cielo", la Ciudad de México tenía un rol muy importante. Aquí, el entorno, urbano y caótico en tu trabajo anterior, cambia por completo. Y tu manera de registrarlo también...
Sí, pero creo que mis tres películas tienen en común una cosa: aunque la forma es siempre de ficción pura, el contenido es documental. En ese sentido, altero lo menos posible el espacio y a la gente misma. Recuerdo que con "Batalla en el cielo" había gente que me reprochaba el hecho de poner un "par de gordos grotescos que yo me había inventado para impresionar al público". Yo solía responder que la mayoría de la gente en México se parece a ellos. Y lo mismo ocurre con los protagonistas de "Luz silenciosa": la mayoría de los menonitas es así. Es verdad que la cámara está más reposada, pero tampoco hacía falta moverla tanto: la Ciudad de México es estridente, barroca, está llena de energías opuestas. Pero aquí la energía va en un solo sentido. Todo es simétrico. Y silencioso.