ENTREVISTA. Martín Rejtman

El altiplano porteño

EL DIRECTOR ARGENTINO, CABEZA VISIBLE DEL LLAMADO 'NUEVO CINE ARGENTINO', PRESENTÓ EN LIMA SU PRIMER DOCUMENTAL, "COPACABANA"

Por Raúl Cachay A.

¿Por qué elegiste ese tema para el primer documental de tu carrera?
Básicamente fue un encargo de un canal de televisión de Buenos Aires. Me dieron a elegir entre varios temas y preferí este. No sabía nada sobre él: me resultó interesante la idea de la existencia de un mundo ajeno a mí en el que yo pudiera intentar entrar o verlo desde un lugar particular sin necesidad de estar sumergido en él.

Me imagino que fue como transportarse a Bolivia sin abandonar Argentina...
Sí, claro. Yo nunca estuve en Bolivia, solo visité durante el rodaje Villazón, que queda en la frontera con Argentina. Mi conocimiento del mundo boliviano fue a través de la comunidad de migrantes de ese país que vive en Argentina. Cuando me dijeron que el tema podía ser la fiesta de Nuestra Señora de Copacabana, yo sabía que existía algo más, que había un mundo establecido, con formas de vida completamente distintas, y me interesaba ver qué pasaba con todo eso. Estuve durante mucho tiempo sin saber cómo aproximarme al tema, sin saber si iba a encontrar puntos de interés. La fiesta, en tanto manifestación de otra cultura en Buenos Aires, sí me interesaba, pero sentí que no tenía nada que decir sobre ella. Yo quise ir un poco más allá.

La boliviana debe ser la más estigmatizada socialmente de todas las comunidades de migrantes en Argentina. Hay mucho racismo...
Yo decidí no hablar de eso. No quise focalizarme explícitamente en la discriminación y el racismo. Me pareció que era más interesante hablar de otra cosa. Si hablas siempre de lo mismo, en este caso la discriminación, creo que se convierte en el único modo de abordar esa comunidad. Si de lo único que hablas es de la discriminación, creo que en cierto sentido también estás discriminando. Es lo que ocurre con el cine político : muchas veces termina reforzando los preconceptos y los prejuicios que se supone que está combatiendo.

He notado en otras entrevistas que te han hecho que ya estás un poco harto de ser llamado 'el padre del nuevo cine argentino'. Lo curioso es que ahora hay quienes han decretado la 'muerte' de ese movimiento... ¿Qué está pasando?
Me parece que en todo esto hay lugares diferentes: por un lado están los que hacen las películas y por otro los que se encargan de explicarlas al público, analizarlas, intentar encontrarles un sentido... Yo creo que la crítica jugó un papel muy importante en el nacimiento del nuevo cine argentino. Empezaron a surgir películas nuevas como consecuencia de la aparición de una gran cantidad de escuelas de cine en Argentina. Al mismo tiempo, surgió una nueva crítica, aparecieron revistas de cine que antes no existían. Y también se reflotó el Festival de Cine de Mar del Plata, que tenía una sección llamada Contracampo, que exhibía películas independientes, que no podían verse en el circuito comercial de Buenos Aires. Me parece que hoy, así como la crítica en un principio se apuró en hablar del nacimiento de un nuevo cine argentino, hoy hay quienes quieren ser los primeros en afirmar que el nuevo cine argentino está muerto. Yo no lo entiendo: se siguen haciendo películas, todos los años aparecen nuevos directores con trabajos interesantes. Yo me pregunto: ¿qué es lo que está muerto?