Pasajeros se percataron del fuego que consumía las llantas y huyeron a tiempo del vehículo
El fuerte olor a quemado que provenía de las llantas del ómnibus de la empresa Santa Clara, con placa UI-6637, alertó a los 26 pasajeros que durante la madrugada de ayer viajaban en ese vehículo interprovincial.
Una falla mecánica en el sistema eléctrico que comprometía los frenos había empezado un incendio en la parte posterior del ómnibus, que se extendió a las llantas y amenazaba con propagarse en el resto de la unidad.
Eran las 5:00 a.m. y los preocupados pasajeros obligaron al conductor del vehículo, Benjamín López Huamaní, a detener su marcha a la altura del kilómetro 349 de la Panamericana Sur, entre los límites de Ica y Palpa. Algunos optaron por salir presurosos por puertas y ventanas. Luego, el grupo optó por alejarse del ómnibus ante el temor de que se produjera alguna explosión.
En pocos minutos, el fuego había consumido los asientos y la cabina interior del vehículo, así como el equipaje y las encomiendas que trasladaba en sus bodegas. Los pasajeros nada pudieron hacer para poder recuperar sus pertenencias.
A las once de la mañana, cuando las llamas terminaban por consumir los restos del ómnibus, llegó al lugar una dotación policial que simplemente se limitó a constatar el siniestro.
Unas horas antes de que arribaran los efectivos, los 26 ocupantes, que se dirigían hacia la ciudad de Lima, procedentes de la localidad de Páucar del Sara-Sara (Ayacucho), habían optado por abordar otras unidades de transporte que pasaban por la zona.