La historia íntima del boom

José Donoso. Historia personal del "boom".
Alfaguara. Madrid. S/. 54

Por Moisés Sánchez Franco

35 años después de su primera edición (1972)*, podemos volver a leer, gracias a una edición de lujo elaborada por Alfaguara, Historia personal del boom del escritor chileno José Donoso, un curioso testimonio que permite conocer, desde una mira subjetiva e íntima, uno de los periodos más importantes de la literatura hispanoamericana.

En este texto, el autor de Casa de Campo cumple con éxito el triple papel de protagonista, testigo y crítico, por lo que su registro no solamente es un valioso documento histórico y académico, sino que también, una crónica social sabrosa y desembozada, con tintes autobiográficos.

De esta forma, Donoso estructura su Historia personal en siete capítulos, en los cuales pretende probar, primero, que el boom es una invención de la paranoia y la envidia de los autores excluidos del fenómeno.

Luego deja sentado que la novela hispanoamericana adquirió, gracias al boom un cariz internacional, pues utilizó un idioma que involucró al continente americano y se nutrió de tradiciones literarias europeas y norteamericanas novedosas para la época.

Después desengaña a los enemigos del boom sobre la vida de fasto de los componentes del fenómeno y demuestra, no sin cometer infidencias, la vida llena de penurias que los consagrados escritores sostenían por lo menos hasta 1972.

Así, narra con detalle como Varga Llosa vivía en Inglaterra en un departamento pequeñísimo e infestado de ratas. Donoso también desmiente aquella idea, promovida por Asturias, que anuncia al boom como un invento publicitario.

El escritor chileno afirma que por esos días las mejores obras americanas eran sobre todo difundidas por los que él llama "los chasquis", es decir, los escritores que viajaban de país en país, por circunstancias académicas o sociales, llevando en sus maletas los libros más significativos del momento; con ello deja en claro la situación de incomunicación que por entonces sufrían los escritores de nuestro continente.

Asimismo plantea que la génesis del boom ocurre en 1962, fecha del Congreso de Intelectuales de la Universidad de Concepción, en el que por primera vez se discutió la filiación literaria con la causa política de la Revolución Cubana, proyecto político-literario que se desintegraría en 1971 debido al famoso caso Padilla.

Un asunto llamativo es la presencia de constantes galicismos y anglicismos en el texto, acaso esto responde a una estrategia pragmática, propio del boom, de contaminar la literatura con múltiples dialectos y lenguas para escapar así de ese ambiente parroquial en el que se sentía inmerso el escritor latinoamericano de la segunda mitad del siglo XX.

Esta reedición de Historia personal del boom incluye dos apéndices: el primero firmado por la esposa de Donoso (texto lleno de anécdotas y de infidencias imperdibles) y el segundo escrito por el mismo Donoso en 1982, luego de la entrega del Nóbel a García Márquez, gesto con el que comprueba, con inocultable admiración, la canonización e individualización de los "rebeldes escritores del 60 y 70" y el triunfo y vigencia de la novela hispanoamericana en el mundo entero.

*La edición materia de este comentario es de 1999; sin embargo, su presencia en Lima es reciente.