Mientras ansiamos conocer su rostro, podemos irle dando carácter al dormitorio con formas y colores con los que comenzará a explorar el mundo. Este espacio se convertirá en el propio mundo de fantasía de su bebe, así que no escatime en nada al decorarlo
Por Karina Borrero
Seguro que no podríamos comparar lo confortable que es vivir en la barriga de mamá durante nueve meses. Pero hacer el intento por convertir ese cuartito que habitará el bebe en el espacio más dulce, acogedor y placentero posible valdrá sin duda la pena, ya que será la primera ventana que tendrá del mundo exterior.
En este proyecto, la elección de colores es muy importante, pues el pequeño pronto comenzará a sentirse atraído por los tonos brillantes que contribuirán con su estimulación temprana. Claro que al emplearlos debe cuidar de no saturar la habitación de colores, pues puede sobreestimular al bebe y con ello afectar su descanso --y de paso el suyo también--. Los expertos dicen que emplear esos acentos de color en ropa de cama y juguetes es una buena idea, así como recurrir a la paleta de pasteles del azul verde y melocotón, que resultan relajantes y acogedores para nuestro engreído.
ALGUNAS ÍDEAS
El techo es muy importante en la vida de un bebe, ya que pasa todo el día echado boca arriba. En el mercado hay figuras adherentes como estrellitas, nubes o flores que podría colocar. Una divertida lámpara colgante o emplear un color diferente al resto de la habitación en el techo logrará mantenerlo en alerta y entretenido.
Pensando en la practicidad y en su economía, puede comprar muebles de forma clásica y cambiar los jaladores con motivos infantiles según vaya creciendo su hijo. Puede hacerlo con uno que ya tenga en casa pintándolo con colores pasteles.