DESPUÉS DEL SISMO
Debido a su magnitud, el terremoto de la semana pasada ha llamado la atención de los expertos sobre el problema de la seguridad en las construcciones
Por César Sarria
Las imágenes que llegaron de la zona del desastre en el devastado sur chico fueron desgarradoras. Los muertos se contaban por cientos y las brigadas de rescate trabajaban arduamente para sacar los cadáveres de entre los escombros de las casas de adobe y edificios que se vinieron abajo.
En comparación con lo sucedido en Pisco, la situación en Lima no fue tan grave. O al menos eso creíamos en un principio. Con los primeros rayos de luz del día siguiente al sismo, los temores de los expertos se hicieron realidad. Muchos edificios mostraban grietas amenazadoras y el Indeci recomendaba su inspección.
¿Qué tan afectadas habían quedado nuestras edificaciones luego del terremoto? Según el ingeniero Antonio Blanco, ex decano del Colegio de Ingenieros del Perú, "la norma peruana de diseño sismorresistente permite que los edificios tengan una deformación relativa entre piso y piso, un movimiento flexible, de dos centímetros en promedio. Los elementos de concreto armado, es decir, las columnas, las vigas y los muros tienen perfecta capacidad para soportar este tipo de deformación. Los tabiques de ladrillo, en cambio, no poseen esa capacidad, así que en un sismo moderado, como el del miércoles pasado, esos muros pueden sufrir mucho daño".
Hay que tener en cuenta que los ingenieros diseñan las viviendas para permitir ciertos daños calculados, pero evitando siempre que la estructura ceda y se derrumbe. El colapso de los edificios es lo que causa más muertes durante un sismo.
Sin embargo, es probable que esté preocupado por algunas grietas o resquebrajaduras que han aparecido en su vivienda. El ingeniero Blanco asegura que "luego de un sismo, los daños más reconocibles en una construcción son las grietas horizontales que aparecen entre los tabiques de ladrillo (paredes) y el techo. Algo parecido ocurre con las columnas; una grieta vertical las separa de las paredes. Esto se debe precisamente a la incapacidad de estas últimas de moverse a la par de los elementos estructurales".
Pese a que no todos estos daños implican un problema grave, la recomendación evidente es que sea un ingeniero, civil o estructural, el que evalúe in situ sus estructuras para su propia seguridad.
A TENER EN CUENTA
Altura
4Según los principios de la ingeniería, cuanto más alto es un edificio será más sensible a los sismos y puede sufrir mayores daños en las piezas no estructurales.
Terrenos
4En general, Lima está construida sobre un terreno de grava (tierra y piedras) muy resistente a los sismos.
Distritos
4En La Molina, el Callao, Chorrillos y el cono sur el terreno es blando (limo y arena) y los daños se pueden incrementar en un 30%.