EL APORTE

El directorio familiar

Cada vez son más las empresas familiares que instalan directorios profesionales. esto es indispensable para que la empresa sea eficiente

Por Martín Reaño. Economista

Las empresas familiares tienen particularidades. No necesariamente son ineficientes; se manejan de manera diferente a lo que se suele observar en empresas de accionariado abierto. Ciertas prácticas, sin embargo, han demostrado ser útiles en ambos tipos de empresas. Una es contar con un directorio efectivo y funcional. Cinco claves para que el de la empresa familiar funcione bien:

Formalidad en la organización del directorio. Circular la agenda e información pertinente con suficiente antelación, ajustar las discusiones solo a los temas de agenda y revisar los avances de los comités que lideran los diferentes directores. Pero lo fundamental es tomar decisiones. Es sorprendente ver las horas que puede durar una sesión y, al final, termina sin que se hayan tomado las decisiones necesarias.

Rigurosidad de la información. Esta debe ser veraz y oportuna. Debe haber sido revisada previamente por los directores y la gerencia debe estar en capacidad de brindar todo el sustento que se requiera. La economía de la familia no debe verse reflejada en los resultados financieros de la empresa.

Escoger el sombrero que se va a usar. Uno de los problemas principales se presenta cuando el accionista es, a la vez, director y gerente general. Una función principal del directorio es despedir y contratar al gerente general. ¿Cómo se puede hacer esto si el gerente general es a la vez director?

Capacidad para ser director. Se piensa --erróneamente por cierto- que el dueño tiene que sentarse en el directorio de su empresa. Este es uno de los errores más graves. Muchos empresarios son grandes visionarios, emprendedores y también pésimos directores. Les vendría mejor nombrar a alguien que los represente en el directorio.

Presidencia no familiar. Cuando hay posibilidad de conflicto entre diferentes ramas de la familia, un mecanismo efectivo es darle la presidencia del directorio a un director que no sea miembro de la familia. En un extremo, si la familia es minoría en el directorio, los conflictos son menores.

Y, ¿por qué vamos a empezar a compartir las decisiones del negocio con extraños? Para que la empresa sea más grande y más rentable.