Al involucrarse con los municipios, los universitarios se comprometerán con las demandas públicas, ampliarán sus objetivos y tendrán oportunidades de trabajo
Por AlbertoTejada N. Alcalde de San Borja
Sin investigación no existe desarrollo económico ni social. Dicha herramienta científica, plasmada en mapas de pobreza, de nutrición y de salud, entre otros, permite identificar y solucionar problemas que atañen a todos, como el nivel de calidad de vida de nuestras comunidades. En suma, los gobiernos locales son capaces de medir el impacto de las decisiones políticas.
He allí el interés de que las universidades, como parte de la política de liderazgo que les compete, se involucren en la comunidad comprometiéndose con su país, con sus municipios y planteen alianzas estratégicas para incorporar las investigaciones en el desarrollo de los gobiernos locales.
Sin duda, el aporte de dichas alianzas entre universidades, municipios y sector privado, sería enorme en la evolución de las 1.830 municipalidades que existen en nuestro país.
Otro importante resultado de estas alianzas sería el intercambio de conocimientos, porque los municipios pueden proponerse como campos de adiestramiento para los universitarios y, a la vez, incorporar su personal a los grupos de estudio en las universidades.
Al involucrarse con los municipios, los universitarios no solamente empezarán a comprometerse con las demandas públicas, sino, además, ampliarán sus objetivos y tendrán posibilidades de acceder a oportunidades de trabajo.
Y, como parte de esta experiencia, estarán en condiciones de medir sus fortalezas y debilidades mucho antes de abandonar las aulas universitarias. Esta necesidad de los jóvenes tuve la ocasión de palparla cuando en Kuélap -- Chachapoyas, conocí a dos estudiantes, una de Biología y otro de Economía que, pese a no contar con dinero, llegaron hasta dicha zona empinada para evaluar qué les ofrecía un lugar de nuestro país, normalmente excluido, para su desarrollo profesional futuro.
Cuando nos referimos a municipios como espacios de interés para las investigaciones, no solamente nos referimos a ciudades consolidadas sino a distritos y provincias del Perú profundo donde se requieren ideas, creatividad y, fundamentalmente, una cultura emprendedora, lo cual pueden aportar las universidades.
Mediante una alianza, los universitarios podrían promover en estos lugares el desarrollo humano, social y económico antes que el desarrollo urbano, a fin de alejarlos de la negativa cultura asistencialista, que solamente les deja pobreza.
Los centros universitarios constituyen un gran capital humano que debemos aprovechar en beneficio de todos los ciudadanos de nuestro país.
Por nuestra parte, el distrito de San Borja se encuentra gratificado al haber establecido una alianza con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en diversos proyectos, como organización conjunta de la Primera Feria de Transferencia e Innovación Tecnológica que llevaremos a cabo cada año. Este es un primer paso que ha dado lugar a continuar uniendo esfuerzos en salud, actividad física, medio ambiente y otros temas de interés que sean un aporte para un Perú mejor.