DIRECTOR JAPONÉS. Irreverencia total
Venecia [Reuters]. El japonés Takeshi Kitano se burla de sí mismo, de sus colegas y de la industria cinematográfica en su último trabajo, la historia de un director que decide rodar una película que le guste a todo el mundo.
En "Kantoku Banzai!", Kitano se interpreta a sí mismo como un director que explora todos los géneros cinematográficos con la esperanza de lograr el éxito de taquilla que ha estado eludiéndolo, pero fracasa en cada intento.
La película fue presentada esta semana en el Festival de Cine de Venecia, en el que Kitano ganó el León de Oro en 1997 con "Hana-Bi". Por ser un director muy querido en el Lido, su filme se proyectó fuera de concurso en una sección especial dedicada a los maestros del cine.
En la película, Kitano acarrea un muñeco de tamaño real que se parece a él y se topa con todo tipo de personajes, desde antiguos espadachines hasta alienígenas mientras sopesa si hacer un filme violento de acción, un drama lacrimógeno, una historia de época, una película de terror o una producción de ciencia ficción.
El filme está lejos de la "película muy clásica" que Kitano había dicho que quería hacer cuando vino a Venecia por última vez en el 2005 para presentar "Takeshis'", otro excéntrico trabajo autobiográfico en el que interpretaba a una celebridad de la televisión.
En ese momento Kitano prometió acabar con el tipo de películas de gánsteres que le hicieron un nombre de culto fuera de Japón. En su país, el director sigue siendo más conocido por su trabajo en televisión que por su trabajo en el cine. En la pantalla chica Kitano alcanzó una gran popularidad local dedicándose a la comedia, como parte de un dúo cómico .
El viernes Kitano dijo que su última película debería considerarse una segunda parte de "Takeshis" y una reflexión sobre su carrera y prometió una tercera entrega.
El cineasta dijo que la película nació de su frustración por el hecho de que ninguna de sus obras se hubiera convertido en un éxito de taquilla.