El presidente de la Comisión de Constitución del Congreso, Javier Velásquez Quesquén (Apra), prefiere no hablar de errores a la hora de explicar el porqué de la dilación en el proceso de elección de los tres magistrados que acompañarán al ya elegido Ricardo Beaumont en el Tribunal Constitucional (TC).
Para Velásquez Quesquén, tal vez faltó explicar mejor a la ciudadanía que la elección pasa por una segunda votación y que la demora radica en la falta de consenso al interior de las bancadas para alcanzar los 80 votos requeridos.
No le falta razón. Un nuevo intento de votación está previsto en la agenda del pleno de mañana. Sin embargo, hasta ayer en la tarde no había un panorama claro.
El vocero de la bancada del Partido Nacionalista, Cayo Galindo, reconoció a este Diario que ellos solo se han puesto de acuerdo en seguir apoyando al postulante Gerardo Eto Cruz. La bancada de Unidad Nacional optaría por votar de acuerdo con el cuadro de méritos, pero recién definiría su postura hoy, según informó su vocero Luis Galarreta. Incluso la misma bancada oficialista continúa dando vueltas en torno a la fórmula que apoyarán.
Ante esta incertidumbre, un escéptico Velásquez Quesquén adelantó que de no concretarse la elección se volverá a fojas cero.
Su grupo de trabajo propondría la formación de una comisión especial para que en el plazo de 60 días seleccione y elija a los nuevos magistrados. Incluso, por primera vez se solicitaría la colaboración del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) en la evaluación. El titular de Constitución no descartó que los anteriores candidatos puedan volver a participar. Es decir, lo de nuevo proceso será solo un decir.
VOZ DISCONFORME
El ex presidente de Constitución, Aurelio Pastor, también criticó la falta de acuerdo. "Si se dispone que el jueves (mañana) se vote por el Tribunal Constitucional, es porque deberían estar asegurados los votos (...), de lo contrario sería una burla para los candidatos", apuntó Pastor.