EN EL MALI. Nueva sala de dibujo y costumbrismo
Por Enrique Planas
Dibujos relacionados con las investigaciones del sabio italiano Antonio Raimondi, acuarelas de Rugendas y Pancho Fierro, bocetos académicos de maestros fundadores como Baca Flor o Francisco Laso: la flamante sala de dibujo y costumbrismo Familia Custer Hallett abre sus puertas en una de las esquinas del segundo piso del Museo de Arte de Lima (MALI), para mostrar dos ejes principales: dibujo académico (s. XIX) y costumbrismo. Es decir, por un lado se aprecia el desarrollo de la enseñanza a través de un maestro como Carlos Baca Flor, y cómo se usa el dibujo como fórmula inicial de la pintura, y, por otro, una mirada sobre el costumbrismo regional, que ya no está tan vinculado al dibujo propiamente dicho, sino a otros medios, como pueden ser un mate y un cuerno burilados de mediados de siglo XIX.
Por fin el MALI cuenta con una sala para acoger su colección de más de un millar de dibujos, acuarelas y grabados, considerada la más amplia y diversa existente en el país. Un espacio fundamental para velar por uno de nuestros patrimonios más frágiles y perecibles. "Queda poquísimo del grabado colonial y del siglo XIX", alerta Natalia Majluf, directora del museo. "Cuando tú lees los documentos coloniales, puedes entender que se hacían tirajes muy grandes de ejemplares en Lima, inclusive millares. Y hoy sobreviven muy pocos. Sucede lo mismo con las litografías del siglo XIX, que prácticamente han desaparecido", explica.
¿Cuál es la razón? Para la historiadora de arte, ha existido la percepción de que el papel es un soporte poco noble, sin valor intrínseco, y por ello descartado fácilmente. Por otro lado, el papel es un soporte frágil, que se deteriora fácilmente en la humedad limeña.
Desde hace 2 años, en el MALI se ha venido realizando una ardua catalogación y conservación de la colección de dibujo gracias a la ayuda económica de la Ayuda Bienal Iberoamericana García-Viñolas, que promueve el Instituto Cultural Mapfre de España. Hoy la saneada colección puede admirarse en una sala que mantiene un nivel de humedad relativa muy bajo, y un clima estable. "Eso es lo más importante --aclara Majluf--. Son las fluctuaciones de humedad y temperatura las que dañan una obra de arte. La humedad además propicia el crecimiento de microorganismos y hongos que manchan el papel de forma irreversible".
"Esta sala es una especie de tributo a un medio sumamente importante, fundamental en el desarrollo de la historia del arte. El dibujo es considerado la herramienta fundamental del aprendizaje artístico, así como el primer paso hacia la concepción de la obra. Es en el boceto sobre papel donde se genera la idea que luego se plasma en la pintura. Es fascinante seguir la forma como el artista va afinando la concepción de pintura", explica la directora del MALI.
Después de la sala de platería y la de fotografía, ambas financiadas por generosas donaciones de asociados del patronato del museo, a la sala de dibujo se le sumará en poco tiempo la dedicada a textiles precolombinos. Así concluirá el proyecto de las salas especiales destinadas a conservar los núcleos más frágiles de la colección del MALI. Lo que sigue será aun más ambicioso: la renovación de los 4.000 metros cuadrados de sala de exposición del segundo piso. Un proyecto que podría verse concretado antes de lo que imaginamos. Tengamos fe.
LA INAUGURACIÓN
LUGAR: Museo de Arte, Paseo Colón 125, Lima. día y hora: Miércoles, 8:00 p.m. (Con invitación).