Luego de mantenerse como uno de los compradores más activos en la reciente ola de adquisiciones pesqueras, Copeínca analiza ahora con calma cuál será su siguiente paso en el competitivo sector pesquero.
Y aunque ya dejó en claro que tiene un gran interés por incursionar en el negocio de consumo humano directo --básicamente en la acuicultura--, aún debe definir si este ingreso se dará de la mano con la creación de una nueva empresa, pues aparentemente preferirían seguir manejando de manera independiente el negocio harinero que, sin duda, le ha sido más rentable y le ha permitido consolidarse como la segunda firma más grande en el rubro.
Recién para fines de año y tras concluir los estudios correspondientes, la pesquera tendrá definido cuál es el esquema de expansión que adoptará, que también podría significar su ingreso a nuevos mercados.