ESPECIAL. Minería
LOS SUELDOS DELSECTOR MINERO DICEN ESTÁN DISTORSIONADOS. ¿ES ACASO SOLO UNA BURBUJA?
Por Mariana Vega Jarque
Últimamente, las entrevistas de reclutamiento de personal que hace Carlos San Román, director de operaciones de Adecco, terminan con una misma frase: "Si tienes algo en minería, me avisas". Es que, más allá de los ya conocidos 18 sueldos de utilidades que reciben los trabajadores de las mineras o de mitos urbanos como el de los US$400.000 al año que gana un ex viceministro como gerente en este sector, las cifras oficiales apuntan a que la minería tiene las mejores compensaciones económicas.
Según la última encuesta del Ministerio de Trabajo, mientras el promedio mensual de un trabajador en el sector financiero es de S/.2.772 y uno en el industrial es de S/.2.444, en la minería esta cifra asciende a S/.4.374. Lo mismo en el sector de los obreros: la minería paga en promedio S/.2.385 mensuales, frente a S/.946 del comercio o S/.993 de la banca.
"La minería es el sector que más ha aumentado los sueldos en los últimos años, pero además tiene una característica que no se encuentra en otros sectores: paga bien en todos las instancias. Digo esto porque, en el nivel ejecutivo, por ejemplo, el sector financiero paga mejor que el minero, pero no pasa lo mismo en instancias menores", dice Karin Brandes, socia de la empresa de reclutamiento de ejecutivos CTPartners.
Según ella, los sueldos en la minería se han incrementado un 30% con respecto al 2006, año en el que, según Carlos Davey, director regional de estrategia de personas de Newmont, el trabajador de Yanacocha recibió, en promedio, unos S/.126.000 anuales y el de Antamina bordeó los S/.190.000.
La pregunta es ¿por qué? Y la respuesta tiene varias partes.
La primera y probablemente más atractiva, son las utilidades. "Las compensaciones en minería ahora son las más altas por las utilidades y lo que pasa es que ningún otro sector tiene resultados tan altos. En ese sentido, se puede decir que están distorsionados, porque cuando bajen las utilidades van a tener sueldos competitivos, pero normales", opina Gonzalo Quijandría, gerente de Asuntos Corporativos de Antamina.
El problema, señala Adolfo Gonzales, socio de Tasa Worldwide, es que frente a los 18 sueldos de utilidades que reciben los trabajadores de minas en operación, las empresas que recién entran a explorar tienen que buscar mecanismos alternativos, como bonos anuales, para atraer personal. Por otro lado, el riesgo de que la operación cambie de dueño al cambiar de etapa --y, por lo tanto de cultura remunerativa-- obliga a las empresas a ofrecer garantías económicas que lo compensen en caso de que se lo despida. Dos factores distorsionantes que los trabajadores se dan el lujo de exigir por un segundo factor: la escasez de talento.
Con el 'boom' de las concesiones mineras, hoy se necesitan cuatro veces más geólogos o ingenieros de minas que antes, pero, además, todos ellos deben tener varios años de experiencia. ¿Cómo conseguirlos si hace 20 años, cuando estos debieron escoger su profesión, la minería no ofrecía tantas opciones? Y es que, como bien observa Quijandría, la minería, como ningún otro sector en el Perú, tiene como jugadores a las empresas más importantes del mundo, por esto, buscan a los mejor preparados.
No en vano cuatro de los 12 mandos medios mejor pagados, según Price Waterhouse Cooper, están en la minería.
Un tercer factor que incide en los altos sueldos tiene que ver con las mismas condiciones del trabajo. "El tema de los sueldos seduce fácilmente a cualquiera, sin embargo, el hecho de vivir en un campamento a 4.000 m.s.n.m. y ver a la familia dos veces al mes es algo que también tiene su precio", cuenta San Román. Por esto, agrega, las empresas mineras ya están acostumbradas a que los trabajadores acepten el trabajo pensando en quedarse tres o cuatro años mientras ahorran y por esto mismo, también, es que en las mineras vienen contratando a muchos 'juniors', gente joven y sin familia que busca ganar experiencia y, claro, mucho dinero.
Los datos más frescos de los 'head hunters' dicen que los últimos dos geólogos que se han contratado en el sector han venido de Australia.
Sin embargo, el futuro del mercado laboral minero tiene escenas más reveladoras que la plaga de apellidos extranjeros en su planilla, como explica Brandes: "Como todo péndulo va hacia un extremo y luego regresa. Creo que el riesgo más importante es la distorsión del mercado, y eso pasó en 1995 en el sector financiero, en que comenzaban a hablar del mercado de capitales o fusiones y adquisiciones que en el Perú nadie conocía, entonces comenzaron a traer gente de otros países, o se jalaban gente de un banco a otro, gente joven, por hasta 50% más, y luego, con la crisis asiática y la caída de la bolsa americana, los sueldos volvieron a la normalidad. Sus parámetros de estructuras salariales estaban un poco distorsionados y no digo que esto vaya a pasar en el sector minero, pero toda distorsión tiene que ser corregida".
Probablemente, agrega, las universidades tengan que jugar un rol importante en formar gente y las empresas trabajar mejor sus programas de retención con planes de formación o buen clima.
Cada minera tiene su perfil
Mientras Milpo o Volcan fijan sus sueldos de un modo conservador y Cerro Verde lo hace bajo rangos preestablecidos. Lo que se comenta en el sector es que Antamina y Yanacocha tienen a sus gerentes entre los mejores pagados, por encima de los US$300.000 anuales que se atribuye al sector. Se considera a Southern una escuelita donde se adquiere experiencia para luego ser seducido por los sueldos de la competencia, aunque sus excelentes planes de retención quinquenales excluyen a varios del encanto.