Alta voz: MANUEL PEÑA, REPRESENTANTE DE LA ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS)

"Hay que fortalecer la participación de los gobiernos locales en la reconstrucción"

¿En qué aspectos debe incidir el Gobierno para mejorar la atención de los damnificados?
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha informado que hasta el momento no se ha detectado un recrudecimiento en las emergencias médicas, lo cual es un buen indicio del trabajo que se ha hecho hasta el momento. Sin embargo, la situación podría revertirse por lo que hay ciertos aspectos a los que debería darse impulso en este nuevo proceso de recuperación de la ciudad y de sus habitantes; por ejemplo, la atención de la salud mental.

¿Han hecho llegar esta recomendación al Gobierno?
La OPS está asesorando y vigilando el desempeño del Gobierno en la atención a los damnificados del terremoto. En ese sentido, estamos viendo la posibilidad de reunirnos con Julio Favre, director ejecutivo del Forsur, porque queremos asegurarnos de que se aliente la recuperación emocional de las personas a la par que la infraestructura de Pisco, como se ha anunciado.

¿Y cómo se logrará recuperar la tranquilidad y la salud mental de la población?
Se tiene que fortalecer la atención en salud mental, pero también se debe motivar a la gente a que se haga responsable y que participe en la recuperación de sus localidades. Hay una serie de actividades en las que la población debe participar de manera activa, pero es el Gobierno, a través de las diversas instituciones que trabajan en las zonas devastadas, el que debe impulsar este proceso. Además se le tiene que explicar a la población que la ayuda alimentaria y la vida en los albergues para damnificados son medidas provisionales, no pueden durar para siempre.

¿Cuánto deben durar estas medidas provisionales de ayuda a los damnificados?
No hay un plazo establecido, ni nada escrito al respecto, pero sería recomendable que no fuera más de un año. En otras partes del mundo se han dado casos en los que los damnificados son incapaces de volver a su vida normal porque el asistencialismo del Gobierno duró más del recomendable. Por ejemplo, en Centroamérica, había gente afectada por el huracán Mitch que dos años después de la tragedia seguía viviendo en refugios temporales. Es algo que el Gobierno del Perú tiene que evitar a como dé lugar.

¿Cómo llevar a cabo ese reto?
Pienso que es importante que se haya anunciado que la meta es hacer de esta zona devastada una región modelo en desarrollo. Entonces, hay que involucrar a la población y a las autoridades locales hacia ese objetivo. Lo primordial es fortalecer los gobiernos locales y aumentar sus capacidades de respuesta frente al proceso de reconstrucción que les toca asumir. De esta tragedia pueden salir líderes comunales importantes. Es una oportunidad que no se debe desaprovechar.