Simplificación peligrosa
Señores Directores:
El Congreso de la República ha aprobado una ley que, bajo el pretexto de aligerar trámites, legaliza la informalidad en la construcción. Esto es muy grave. Precisamente cuando, como enseñanza del reciente terremoto, las normas de control en la calidad de las edificaciones deben hacerse más rígidas y exigentes, el Congreso dicta una norma que relaja ese control al extremo de permitir que se construya sin licencia hasta determinadas áreas que sobrepasan las de una casa normal. Los colegios de arquitectos e ingenieros han alertado sobre la inconveniencia del dictamen cuando acudieron a la comisión congresal respectiva, pero no se les ha escuchado y la norma ha sido aprobada en el pleno con verdadera inconsciencia. En el sur se ha destruido la inversión porque se construyó mal. Ahora, si la ley mencionada se promulga, se estará formalizando la informalidad. El Ejecutivo debe observar la ley de regulación de habilitaciones urbanas y de edificaciones, so pena de hacerse también responsable de futuras pérdidas de vidas y bienes edificados. Hay muchas maneras de aligerar trámites y se ha escogido la peor.
Atentamente,
ADOLFO CÓRDOVA VALDIVIA
Coordinador de la Maestría en Vivienda de la UNI.
4Serias advertencias las que hace el académico de la Universidad Nacional de Ingeniería. Nos parece importante que se legisle para aligerar trámites (actualmente se cumplen 206 pasos para obtener una licencia de construcción), pues ello se enmarca en el propósito de reforma del Estado. Sin embargo, esas simplificaciones de ninguna manera debieran dejar las puertas abiertas a la informalidad y a las construcciones inseguras. El Ejecutivo tendrá que evaluar estas advertencias.
Adopción y réplica
Señores Directores:
El informe "Por lentitud judicial el 85% de niños en albergues no puede tener familia" equivoca datos y conceptos. Si bien una periodista de su Diario intentó obtener una versión del Poder Judicial, esta no le fue negada, sino que se le solicitó posponer dos días la cita con los jueces de familia por encontrarse ellos en un pleno jurisdiccional en el hotel Bolívar. Fue grande nuestra sorpresa al ver un informe en donde se mencionan fuentes anónimas de la Corte de Lima ofreciendo datos equivocados: 1) Es falso que sean 2.000 los niños que esperan que un juez decida sobre si son adoptados o devueltos a sus familias, porque desde el momento en el que se desjudicializaron los procesos tutelares estos pasaron al Mimdes, el 26 de marzo del 2006, y fueron solo 40 los expedientes entregados a ese despacho. Ello quiere decir que todos los procesos que estaban para dictar el auto de abandono ya fueron remitidos al Mimdes. Los juzgados de familia se quedaron únicamente con los expedientes de menores que se encuentran internos en Ermelinda Carrera, San Juan de Miraflores y en los diversos hogares del Inabif. Casi todos estos menores ya han sido calificados y están para ser entregados a sus padres --si es que los reclaman-- o para continuar internos, porque son menores con problemas de conducta, y no son aptos para la adopción. Por lo tanto, esos 40 son los únicos casos que faltan resolver y no es el Poder Judicial quien tramita las investigaciones de autos de abandono. Esa tarea le corresponde al Mimdes y al Inabif. 2) Es también falso que la Secretaría de Adopciones saque 15 autos de abandono en un mes. A un juzgado de familia en un mes solo llega uno o dos expedientes para el auto de abandono, los cuales en muchas ocasiones tienen que ser devueltos por diversas fallas de origen. 3) Es falso que exista una carga procesal de 10 mil expedientes en los cuatro juzgados de familia en lo Tutelar Civil. La carga oscila a lo mucho entre los 800 expedientes. 4) Tampoco es exacto que los procesos tutelares duren un promedio de dos a tres años, porque los procesos por adopción y abandono los tramita el Mimdes y, si ellos no cumplen su labor, estos se quedan entrampados.
Atentamente,
Oficina de Prensa e Imagen Institucional de la Corte Superior de Justicia de Lima
4La Corte Superior de Lima está reaccionando ante cifras y problemas que nuestro informe no ha achacado a ella sola. Los más de 2.000 niños que esperan que su suerte se decida han sido contabilizados por el Inabif en todo el país, no solo en Lima. Por otro lado, queda claro que el Mimdes tiene sus propias responsabilidades en las trabas a la adopción, por las que la Corte Superior de Lima no puede responder. Finalmente, luego de señalar la excesiva duración que solían tener los procesos, reconocemos que desde mediados del 2006 las adopciones son más ágiles.