Las muestras se tomarán de tiendas formales de Lima la próxima semana. La fiscalía y Digesa también actuarán de oficio en el mercado informal
Por Fabiola Torres López
¿Recuerda usted algún juguete peligroso que haya sido apartado del mercado? Fuera de los tres retiros voluntarios que la empresa internacional Mattel ha lanzado en lo que va del año, en el Perú no hay antecedentes de estas medidas de protección a los consumidores.
Hasta hace poco, la principal razón de este vacío era la falta de estándares para evaluar los componentes tóxicos de estos productos, pero luego de haber sido establecidos, la secretaria técnica de la Comisión de Protección al Consumidor del Indecopi, Eva Céspedes, anunció que analizará de oficio los juguetes y útiles de escritorio que ya están a la venta en las tiendas formales de Lima.
Este control se hará independientemente de los permisos especiales de seis meses --vigentes desde el 16 de setiembre de este año hasta el 16 de marzo del 2008-- que los fabricantes nacionales, importadores y comerciantes deben tramitar en la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) para poder vender los productos que se encontraban en el mercado interno cuando el reglamento de juguetes y útiles de escritorio fue aprobado.
Céspedes declaró que, "cuando se trata de productos de consumo de venta masiva, lo ideal sería que pasen por una certificación previa a su ingreso a las tiendas, pero el Indecopi no puede dejar de cumplir con sus funciones mientras los controles previos se implementan". En dos informes publicados esta semana, El Comercio señaló los obstáculos que impiden la certificación de los juguetes antes de su ingreso al mercado: la falta de laboratorios acreditados y el alto costo de las pruebas de ensayo.
Por ello, la Comisión de Protección al Consumidor del Indecopi anunció que tomará muestras de productos en forma aleatoria y contratará el servicio de laboratorio de la Digesa para analizar los niveles de plomo, cromo y cadmio presentes en los juguetes que adquirirán en tiendas formales en las próximas semanas. Indecopi solo aplica sanciones administrativas a los proveedores de un producto que viola la Ley de Protección al Consumidor, tales como imposición de multas de hasta S/.345.000, decomiso de la mercadería, clausura temporal del negocio o devolución del dinero a los afectados.
La Policía Nacional y la Fiscalía de Prevención del Delito pueden intervenir si hay elementos para establecer sanciones penales y civiles; por ejemplo, cuando se trata de productos de contrabando o presentan indicios de ser un riesgo para la salud de las personas.
Lo cierto es que pocas veces todas las instituciones estatales actúan en conjunto y como un solo sistema de fiscalización de los productos de consumo. La Digesa también ha anunciado que actuará de oficio en el control de juguetes que están comercializándose, pero en forma paralela a lo que hará el Indecopi. Si bien ambos organismos son del Estado, el Indecopi tiene que contratar los servicios de laboratorio de la Digesa como si fuera cualquier particular, ya que carece de uno propio implementado para estas necesidades.
ACCIÓN MULTISECTORIAL
Jaime Delgado, de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), planteó la formación de un comité multisectorial en el que participen el Indecopi, los ministerios de Salud y la Producción para implementar una plataforma conjunta de los controles previos y posteriores al ingreso de los productos al mercado.
Para el congresista Yonhy Lescano, miembro de la Comisión de Defensa del Consumidor, un trabajo coordinado del Estado mejoraría mecanismos de control y "no tendría que significar más burocracia y presupuestos". De lo contrario, las acciones estatales se perderán en esfuerzos pequeños que no tendrán impacto real, dijo.
Sunat los declara como bienes de riesgo
La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) declaró los juguetes y útiles de escritorio como bienes de riesgo. Esta clasificación en Aduanas significa que dichos productos importados deberán pasar por inspecciones físicas y otros procedimientos de fiscalización que en 15 días estarán implementados, según voceros de la entidad.
El reglamento sobre juguetes y útiles de escritorio, aprobado el 15 de setiembre pasado, indica que "la Sunat solo permitirá la nacionalización de estos productos siempre que el importador presente la autorización sanitaria que deberá tramitar en la Digesa".
Hasta hace poco, los juguetes y útiles de escritorio ingresaban al país sin que existiera algún mecanismo de control para verificar su conformidad. Únicamente se revisaba el rotulado (la procedencia del país y la fecha de vencimiento del producto).
Manuel Luque, presidente del Centro para el Desarrollo Social y Ambiental (Cepadesa), planteó que las partidas arancelarias de juguetes y útiles de escritorio sean declaradas sensibles con el fin de que pueda facilitarse la exigencia de controles.
Esta declaración le correspondería hacerla al Ministerio de Economía, en coordinación con los sectores involucrados.
EN PUNTOS
Las 'mordederas'
En la lista de productos considerados juguetes, publicada por la Digesa, no están incluidas las 'mordederas' para niños, pero sí triciclos y andadores. Esta omisión es extraña teniendo en cuenta que, a diferencia de otros juguetes, los niños tienen un contacto más cercano con los objetos para la dentición.
Retiran bolígrafos
La empresa Faber Castell Perú también expresó su sorpresa por la ausencia de los bolígrafos en la lista de útiles de escritorio que están obligados a pasar por análisis toxicológicos. Manuel Chávez, representante de Faber Castell Perú, señaló que estos productos sí estuvieron considerados en la propuesta de reglamento difundida antes de su aprobación debido a que son uno de los productos que más se importan de China.