Lima Testino

MARIO TESTINO PRESENTÓ EN NUEVA YORK EL LIBRO "LIMA - PERÚ" LA PUBLICACIÓN RECOGE EL TRABAJO DE UN NUMEROSO GRUPO DE ARTISTAS NACIONALES Y SUS TESTIMONIOS GRÁFICOS DE NUESTRA CAPITAL

Por Alberto Revoredo

Asoma un tímido sol de primavera, se despeja la neblina y desde el acantilado de Chorrillos ya casi se puede divisar La Punta. Al frente el mar y detrás Lima, con su multicolor abanico de personajes que empujan la arena del desierto hacia la periferia. En el último libro publicado por el renombrado fotógrafo Mario Testino, destacados artistas peruanos recogen a algunos de estos rostros, sus calles, parques, playas, casas y algo más difícil aún: sus sonrisas.

Las fotos, trabajos gráficos y pinturas comparten un mismo criterio fotográfico; rescatan escenas cotidianas con humor y se centran en transmitirnos una visión esperanzadora de esta ciudad, un lado que perdemos de vista en el día a día, entre tanta combi y muestras de violencia. En la ciudad que nos plantea este compendio uno puede bailar en pijama, distinguir el sonido del mar entre las bocinas de los autos, ser campeón del mundo y cargar el citado libro por la calle sin el temor de que nos lo puedan robar a la vuelta de la esquina.

Un ejercicio que nos permite ver nuevamente, con otros ojos. Que nos ayuda a entender que dentro de una aparente contaminación visual, saturada de color y neón, Lima es una maravillosa oportunidad para un artista, con un cúmulo de posibilidades que se multiplican a diario, al igual que los bañistas que pueblan las playas de la Costa Verde en un día de verano. Una inagotable fuente de ideas, que como esos veraneantes sonríen, se abrazan, comen turrón de Doña Pepa, se casan y celebran el quinceañero de la nena.

La arquitectura y las vistas aéreas son temas aparte en esta propuesta visual. Nos llevan desde las desérticas ruinas de Pachacámac hasta el poblado Centro de Lima, del cerro San Cosme al corazón de San Isidro, de Agua Dulce a Naplo y de la Plaza de Acho al teatro Segura, pasando por el Estadio Nacional, el Club Waikiki, hasta aterrizar en un parque cualquiera, donde una pareja de amantes se jura amor eterno, que escenifica una de las imágenes más clásicas de la capital. Y en todo este periplo hay un inconfundible aire de nostalgia y optimismo, atribuible a una selección que deja ver la mano de Testino.