Informe. DESCANSO ETERNO

Familias del Perú y de Chile se reencuentran con repatriación

Restos de Ulises Barahona, muerto en la Guerra del Pacífico, fueron llevados a Santiago de Chile. Su tumba en Tacna siempre tuvo flores

Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal

SANTIAGO DE CHILE. Eran cuatro hermanos, todos de vocación militar: Telésforo, Manuel, Ulises y Filomeno Barahona Romero. Todos ellos se enlistaron en el Ejército de Chile, cuando empezó la guerra del Pacífico. Formaban parte de diversas unidades. El subteniente Ulises Barahona integró los granaderos a caballo, estuvo en el desembarco de Pisagua y después en Tarapacá, en donde formó parte de la unidad que salvó a sus tropas, ya diezmadas por las de Andrés Avelino Cáceres.

Ulises llegó hasta Tacna en 1880, durante la ocupación chilena de la ciudad. Allí, una violenta fiebre --que por aquellas épocas azotaba a los milicianos-- acabó con su vida cuando tenía 21 años. Como no fue posible trasladarlo de regreso a su país, lo enterraron en ese lugar.

Más de un siglo después, una fundación chilena denominada Los Nuevos Estandartes, liderada por el historiador de este país Mauricio Pelayo, dio con los restos del oficial y consideró necesario trasladarlo de regreso a Santiago de Chile, de donde era originario.

Contactaron a sus familiares en la capital chilena, sobre todo a los descendientes de Manuel Barahona, y empezaron los trámites. Pero una sorpresa los aguardaba en el camino.

A la tumba de Ulises Barahona nunca le había faltado cuidado ni flores. Resultó que durante su estadía en tierras tacneñas, Filomeno, otro de los hermanos, se quedó a vivir allí y contrajo nupcias con una ciudadana peruana. Sus hijos y nietos, todos de apellido Barahona, se habían encargado de cuidar el sepulcro del "tío Ulises".

Durante los trámites de repatriación, los familiares de ambos países se reencontraron. Se observaron, se contaron cosas. Recordaron. Con gran sorpresa, los Barahona chilenos vieron que los rasgos físicos de sus 'primos' peruanos eran muy similares a los que tenían sus antepasados en las fotos.

CUESTIÓN DE GENES
"Son físicamente muy parecidos. Sucede que los Barahona eran de piel oscura. En el caso de los chilenos, en la tercera generación eso cambia porque hay matrimonios con alemanes. Pero al ver a los peruanos, sus rostros son exactamente iguales a las fotos de mis tíos", cuenta emocionado Rafael Luis Barahona Sánchez, chileno, sobrino nieto del subteniente Ulises.

"Somos parientes, Somos hermanos. Esto sirvió para reunir a la familia, para reencontrarnos después de esta cruenta guerra, que nadie quiera jamás que vuelva a suceder", refiere.

Por su parte, Rafael Barahona hizo notar que en ambas familias, los nombres de los cuatro hermanos soldados son comunes y se han repetido generación tras generación.

Los trámites de repatriación de Ulises se iniciaron hace tres años. Fue necesaria una exhumación, la cual se produjo hace unos meses. El soldado fue encontrado con su uniforme militar muy bien conservado.

Recién el pasado fin de semana, el cuerpo del soldado llegó a la capital chilena y recibió los honores de héroe de guerra por parte de su actual regimiento.

Los restos del subteniente Ulises Barahona Romero descansan ahora en el Cementerio Católico de Santiago de Chile.