EL COMPROMISO DE LAS PRINCIPALES ECONOMÍAS

Los desafíos del cambio climático

Por Michael McKinley. Embajador de Estados Unidos

Del 27 al 28 de setiembre Estados Unidos auspició la Reunión de las Principales Economías sobre Seguridad Energética y Cambio Climático, en Washington D.C. Se trata de una iniciativa basada en la premisa fundamental de que el cambio climático es un desafío generacional que exige una respuesta mundial.

Esta es la primera de una serie de reuniones que incluirá a 17 de las principales economías del mundo, desarrolladas y en desarrollo, así como a las Naciones Unidas. En conjunto, los países participantes representan aproximadamente el 85% de la economía mundial y el 80% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono.

Esta nueva iniciativa internacional fue patrocinada por los líderes del Grupo 8 en junio y por los líderes del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC) en Sidney (Australia), a principios de este mes. La Reunión de las Principales Economías, que tendrá lugar esta semana, impulsará esta iniciativa.

El proceso de reuniones de las principales economías respaldará las conversaciones sobre el clima en las Naciones Unidas, al reunirlas con la finalidad de desarrollar un consenso sobre los elementos clave de un nuevo marco de trabajo sobre el cambio climático. Un acuerdo entre las principales economías beneficiará a todas las naciones y contribuirá a un nuevo acuerdo mundial bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático para el 2009.

Ya existe el consenso internacional de que hacer frente al cambio climático exige diversas acciones que protejan el medio ambiente, alienten el crecimiento económico y garanticen la seguridad energética. Del mismo modo, las naciones reconocen que el cambio climático es un desafío complejo y a largo plazo. Los países del mundo ya colaboran para encontrar las soluciones tecnológicas que reduzcan los gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera.

Nuestro objetivo para la reunión de esta semana es iniciar un proceso por el cual las principales economías alcancen un acuerdo, para finales de 2008, sobre los elementos clave de un marco de trabajo posterior al 2012, lo cual incluye una meta mundial a largo plazo y metas definidas a escala nacional a mediano plazo.

Esperamos poner énfasis especial sobre cómo las economías principales pueden, en estrecha colaboración con el sector privado, acelerar el desarrollo y despliegue de tecnologías limpias, componente crítico de una estrategia mundial eficaz para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Crearemos programas de trabajo para sectores clave, como la explotación avanzada de carbón y transporte, y nos comprometeremos a fortalecer la información sobre emisiones y a armonizar la medición de nuestras reducciones a nivel corporativo.

Un marco de trabajo posterior al 2012 debe comprometer significativamente a todos los países y reconocer la variedad de soluciones y estrategias que cada país tomará para combatir el cambio climático, dependiendo de sus necesidades y recursos. En lugar de un enfoque único, recomendamos la flexibilidad, la innovación y el trabajo en equipo a escala mundial.

Si las principales economías del mundo logran acordar un trayecto hacia el futuro, ese consenso puede acelerar los prospectos de un acuerdo más amplio a través de la ONU y el tipo de compromiso mundial sostenido que supondrá, por parte de las naciones desarrolladas y en desarrollo, para proteger y administrar el frágil equilibrio del planeta para esta generación y las venideras.