La inaceptable amenaza de un sector de transportistas

Rechazamos rotundamente la actitud intimidatoria de un sector de transportistas que han anunciado un paro de 24 horas para oponerse y pedir la postergación de las revisiones técnicas.

Cuando la Municipalidad Metropolitana de Lima acordó restituir las revisiones técnicas, la aprobación ciudadana fue unánime, en el entendido de que se trata de un gran paso inicial para terminar con el caos del transporte urbano.

Y, superado el problema de la empresa concesionaria, se trazó un cronograma que incluye todos los vehículos, privados y públicos. A más de una postergación previa, incluso se les dio a los transportistas ciertas ventajas a pesar de que son los principales causantes del desorden. Así, cerca del 40% de los vehículos de transporte público de Lima podrá circular todavía sin necesidad de pasar las nuevas revisiones técnicas.

No hay, pues, ninguna razón para que se afecte el calendario y mucho menos para dejar sin efecto la obligatoriedad de las revisiones técnicas. Se trata, además, de un requisito fundamental para depurar el sobrecargado parque automotor y licitar las nuevas rutas en el gran proyecto del Plan Metropolitano.

Es mucho lo que está en juego. El voluntarismo de unos pocos con vocación de caos e informalidad no puede imponerse sobre el bienestar general de millones de ciudadanos que, con toda razón, reclaman un sistema de transporte ordenado, seguro y menos contaminante.