RIVER-BOCA
Buenos Aires [EFE]. Los socios del club River Plate agotaron en un día las 45.000 entradas disponibles para el clásico del domingo ante Boca Juniors, lo cual pone en duda que el rugby haga sombra sobre el fútbol argentino por el interés que despierta la selección de ese deporte que participa en el Mundial de Francia.
Los boletos denominados populares, de más bajo precio, volaron de las taquillas y la demanda por los más caros supera las posibilidades del estadio Monumental, donde se disputará el encuentro correspondiente a la decimotercera jornada del torneo Apertura 2007.
Desde las primeras horas de ayer, millares de aficionados seguían concentrados en los alrededores del escenario del partido a la espera de que se produjera un milagro y aparecieran más entradas a la venta.
El horario del River-Boca fue modificado debido a que la selección albiceleste de rugby, 'Los Pumas', se enfrentará el domingo en París a Escocia, en los cuartos de final del Mundial, para que la afición pueda ver los dos encuentros.
Esta decisión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que también dispuso que a la hora del choque de rugby en la capital francesa no se dispute ningún partido del balompié local, ha llevado a decir al entrenador 'Puma' Marcelo Loffreda que es "un punto de inflexión en el deporte" de su país y que "no todo es fútbol".
El River-Boca se disputará a las dos de la tarde y el Argentina-Escocia, a las cuatro. "El rugby desplaza al fútbol", se afirmó entonces en las últimas horas con notable insistencia.