Según ex jefe del INPE, el traslado debe ser primer paso para restablecer el orden
Para continuar la requisa de las armas de fuego y hasta las granadas que aún tendrían los internos del penal Castro Castro, ayer fueron suspendidas las visitas. Sin embargo, muchas de las casi 200 mujeres que esperaron infructuosamente para ingresar sabían lo que pasaba en ese penal de máxima seguridad. Pudieron comunicarse por sus celulares con los internos (lo que demuestra falta de control) y sabían, por ejemplo, que desde la noche del martes había una mayor presencia policial en los pabellones 3-A y 4-B, cuyos internos se enfrentaron a balazos, circunstancia en la que murió el recluso Javier Arbulú Tarazona.
Hasta ayer por la tarde seguía la requisa policial, pero sin mayores resultados. Según el jefe de la Dirección de Seguridad de Penales, general Luis Chang, solo se había decomisado tres revólveres y una escopeta artesanal. Sin embargo, se cree que hay más de una veintena de armas .
El INPE dispuso el traslado de diez internos a los penales de Piedras Gordas y 40 a los de Cañete y Puno. Entre los trasladados estarían Jorge Landaeta Avendaño y Milton Romaní Naveda.
El ex presidente del INPE, Wilfredo Pedraza, consideró positivo ese traslado, pero opinó que no debe ser la única medida para recuperar el principio de autoridad perdido en ese penal.
Planteó que se evalúe a los presos y que se queden aquellos que realmente correspondan a las características de ese presidio.
CLAVES
4 El penal Castro Castro tiene 1.186 presos y fue construido para mil. Lurigancho tiene 9.037 y solo es para 1.200.
4 Además de ser el menos hacinado, tiene el mayor porcentaje (84%) de presos sin condena.
4 Con la de ayer ya van cuatro las reyertas ocurridas este año.