EN CAMPAÑA. JUGUETES SEGUROS

Pequeños importadores temen quebrar por costos de certificados

Encuentran más barreras para adecuarse a las normas vigentes

La nueva norma (Ley 28376) que regula la fabricación, importación, distribución y comercialización de juguetes y útiles de escritorio ha tomado por sorpresa a cientos de operadores del sector y al propio Estado, pero los pequeños y medianos importadores de estos productos son los que han encontrado más dificultades para adecuarse a las reglas de juego.

Los principales obstáculos son los costos y las barreras para acceder a las pruebas de laboratorio que certifican que los juguetes están libres de elementos tóxicos. La Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) ha recomendado a los importadores que soliciten dichos documentos a los proveedores o fábricas donde adquirieron los productos. De lo contrario, no podrán obtener su autorización sanitaria.

Sin embargo, para Antonio Vildoso, gerente de Gines S.A.C. y representante de la marca de juguetes españoles Imaginarium e Itsimagical en el Perú, esta salida no es tan fácil como se plantea.

Su empresa importa cerca de 1.000 tipos de juguetes equivalentes a 190.000 dólares anuales. Es decir, trae una variedad de productos, pero en cantidades limitadas puesto que se venden a un público exclusivo. "Cuando solicitamos los certificados a los fabricantes nos informaron que podían enviar copias simples de los análisis, pero no originales", relató Vildoso. Con ello, su siguiente paso fue averiguar el costo de la legalización de estos documentos para su validación en el Perú, pero este trámite también es oneroso para un importador pequeño.

"Si asumimos que cada prueba consta de cerca de 15 páginas y tenemos 1.000 juguetes en espera, el costo de la legalización equivale a 40.000 dólares. Es decir, el 20% del total del monto que importamos en productos", aseveró. Ello sin contar con los costos de los trámites para autenticar los documentos en la Embajada del Perú en el país de origen.

"Solo aquellos importadores que mueven entre dos y cinco millones de dólares en juguetes podrían solventar este gasto sin que impacte negativamente en sus actividades. Nosotros corremos el riesgo de cerrar", declaró Antonio Vildoso.

Según los reportes de la Superintendencia de Admistración Tributaria (Sunat), los únicos importadores que mueven esas cantidades de dinero son Ripley, Corporación Wong, Saga Falabella y Supermercados Peruanos. Un estudio de la Universidad Católica señala que hasta el 2006 en el Perú había 412 importadores que superaban los 10.000 dólares en mercadería y solo 80 remontaban los 100.000 dólares.

Encomiendas fueron retenidas
Si algún familiar le envía del extranjero un juguete, podría llevarse una sorpresa. Su encomienda también sería retenida hasta que se demuestre que está libre de tóxicos. A la sede de la Digesa, en Lince, acudieron ayer algunas personas que reportaron este problema. Una madre de familia relató que el dinosaurio de juguete que le enviaron a su hijo de Estados Unidos está retenido en el aeropuerto del Callao debido a que le exigen un certificado. La Digesa pidió a las personas afectadas que envíen una carta a la institución para evaluar una solución al problema.

EL DATO
4 Desde este lunes, la Digesa empezó a entregar constancias de registro a los importadores, fabricantes y comerciantes de juguetes.
4 La constancia de registro es un requisito para obtener la autorización sanitaria que deberá presentarse en Aduanas.