Por Daniel Córdova. Economista
La reforma propuesta por el Ministerio de Defensa va en la buena dirección, pero no soluciona el problema de fondo: la existencia misma de un sistema de pensiones "solidario" manejado por el Estado.
La Caja de Pensiones Militar-Policial fue la caja chica de Vladimiro Montesinos durante la peor época de la corrupción. Pero esta existió antes, y me atrevería a pensar que después de la era del 'Doc'. La gestión de tanto dinero bajo la dirección de gente que sabe poco de finanzas y que (entre otras cosas, por lo mal que gana) suele estar tentada a "meter mano" es un peligro latente.
El manejo inadecuado y eventualmente corrupto de los sistemas de pensiones estatales lo pagamos todos los peruanos con nuestros impuestos destinados a cubrir el déficit que generan. En este caso, la factura les llega también forzosamente a los policías y militares en ejercicio.
En cambio, el sistema privado de pensiones de capitalización individual no solo no le cuesta nada al fisco, sino que también garantiza un manejo transparente y profesional de nuestras futuras pensiones.
Lo que más les convendría a policías y militares y al país en general es que la Caja de Pensiones Militar-Policial pase a ser administrada por una AFP, sobre la base de un sistema similar al privado.