Recorrer quinientos metros de la Av. Las Torres toma casi media hora. Además del congestionamiento vehicular, el estado de la vía es pésimo
Por Mario Mejía Huaraca
El plan para escapar de la caótica y fría Lima en busca de un día de tranquilidad y sol se convierte todos los fines de semana en un calvario para aquellos que se dirigen a Chaclacayo y Chosica por la autopista Ramiro Prialé. El embotellamiento que se forma en la zona del puente de Huachipa es tremendo.
Toma hasta 30 minutos recorrer las cinco cuadras de la avenida Las Torres, que conecta la citada vía rápida con la Carretera Central. Mientras tanto la continuación de la autopista, inconclusa desde 1988, no tiene cuándo empezar, y ninguna autoridad quiere hacer frente al problema, pues la Municipalidad de Lima, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y las municipalidades distritales involucradas evaden el asunto y no quieren asumir sus responsabilidades .
Si bien es cierto que el flujo vehicular hace mucho superó la capacidad de la avenida Las Torres, que es estrecha (tiene solo dos carriles y por allí pasan autos, camiones de carga y mototaxis), el problema se agudiza con el pésimo estado de su pista. Los huecos hacen más lento el tránsito. Y nadie asume su mantenimiento y control.
Representantes de las municipalidades de Chosica y Ate, por cuyas jurisdicciones pasa la arteria, dicen que no les compete por ser una vía metropolitana. A su vez, la Municipalidad de Lima, a través de su asesor Armando Molina, sostiene que si bien este concejo gestiona las vías metropolitanas, el mantenimiento le corresponde a los distritales. Además indica que también tiene responsabilidad el MTC, pues será el que se encargue de ejecutar la prolongación de la autopista Ramiro Prialé. En efecto, existe un proyecto para ampliar seis kilómetros de esa vía.
Sin embargo, el viceministro de Transportes, Carlos Puga, asegura que la competencia la tiene Lima, pues de acuerdo con un convenio firmado en el 2001, el MTC le transfirió la administración y rentas de la autopista a la comuna metropolitana, la cual se comprometió a asumir el mantenimiento de la misma y de la Carretera Central desde Santa Anita hasta Ricardo Palma.
Molina dice que ese convenio existe, pero que no se ha llegado a ejecutar. "Se nos iba a asignar una fuente de recursos a través de un peaje en la autopista, pero nunca se instaló ese peaje", asegura. ¿Y el peaje que pagan todos los que circulan por la Prialé? El asesor dice que se cobra no por el uso de la autopista... ¡sino por el acceso a la Vía de Evitamiento!
Así las cosas, tampoco nadie se ocupa del mantenimiento de la Prialé, cuyo pavimento empieza a agrietarse.
Justamente para tratar de ver soluciones inmediatas y aclarar el tema de competencias en esa vía rápida que causa el entrampamiento, ayer hubo una primera reunión entre técnicos del MTC y la Municipalidad de Lima, pero no se avanzó nada. Para el miércoles, la ministra Verónica Zavala ha invitado al alcalde Luis Castañeda para una nueva cita. Por el bien de los sufridos usuarios de la autopista, se espera que surjan acuerdos.
SEPA MÁS
4No solo los fines de semana se congestiona la zona de Huachipa. De lunes a viernes también hay embotellamientos entre las 7.30 a.m. y 8:00 a.m. y a las 6:00 p.m.
4La pista de las cinco cuadras de la Av. Las Torres fue reparada hace un par de años por Emape. La falta de mantenimiento, el paso de vehículos pesados y el agua que derraman los camiones aguateros han destruido la capa asfáltica.
4Otra congestión importante es la que se forma en la zona urbana de Chosica hasta la zona de Moyopampa, por la estrechez de la Carretera Central.
4Se calcula que unas 20 mil personas se desplazan diariamente desde Chosica y Chaclacayo hacia Lima por motivo de trabajo.
Plan para solucionar congestión podría ir a concurso a mediados del 2008
El presidente Alan García anunció hace algunos meses la culminación de la autopista Prialé, que se inauguró en su primer período, pero el proyecto no implica extender la vía hasta Ricardo Palma en Huarochirí, como estaba previsto en el trazado inicial. Eso demandaría una gran inversión y podría tener un gran costo social. Se calcula que costaría unos 300 millones de soles y significaría grandes expropiaciones.
Como una alternativa más viable a mediano plazo, para eliminar el embotellamiento el MTC viene desarrollando un proyecto que consiste en prolongar la autopista seis kilómetros y empalmarla con la Carretera Central, poco antes de la zona de Huaycán, pues allí la vía troncal tiene tres carriles por sentido.
De acuerdo con el proyecto, se construirá un puente que cruzará el río Rímac y la ruta del tren, y permitirá ingresar a la Carretera Central por un viaducto elevado. De esa manera se evitaría el actual nudo que se forma en la intersección de la avenida Las Torres con la Carretera Central.
Ya se empezó el estudio de factibilidad, que estará listo a comienzos del próximo año. De ser así, el proyecto podría entrar en concurso a mediados del 2008. Aún falta saber si el proyecto se ejecutará como obra pública o a través de una concesión.
El viceministro de Transportes, Carlos Puga, anuncia que se viene analizando otro proyecto para el transporte pesado a través de una vía de evitamiento por Cajamarquilla y detrás de los cerros de Ricardo Palma.
DEL CONSULTOR: Falta conectar mejor la ciudad
Jorge Ruiz de Somocurcio. Arquitecto urbanista
La calidad de vida en una ciudad se expresa, entre otros factores, en las facilidades que esta ofrece para el bienestar público gratuito. El acceso irrestricto con un estándar de calidad para disfrutar de las playas, los ríos y valles o del patrimonio arquitectónico es una de las señales más importantes en esa dirección.
Lima tiene dos ciclos de recreación masiva: la costa marina en verano y las cuencas del Chillón, Lurín y Rímac en invierno. Especialmente esta última, que puede registrar hasta 5.000 vehículos/hora en los momentos de mayor demanda, y que solo tiene dos vías desde hace 25 años: Carretera Central y Ramiro Prialé, para una población metropolitana de 8 millones, que crece en 120.000 habitantes por año y padece cada vez que busca el sol al perder de dos a tres horas solo en desplazarse.
Haría bien el gobierno de Lima y el Gobierno Central en priorizar la concesión de un proyecto ya aprobado, que es la prolongación hasta Ricardo Palma de la Ramiro Prialé, con 24 kilómetros. Pero, mientras esto se cristaliza, se debería también habilitar vías alternas mejoradas.
Parte del retraso del desarrollo de Lima este, frente a Lima norte o Lima sur es, sin duda, su deficiente conectividad. Una adecuada infraestructura hacia el este consolidará un nuevo frente inmobiliario en la capital.