CRÍTICA DE MÚSICA
Por José Quezada Machiavello
Olga Kern, brillante pianista de origen ruso, se volvió a presentar en Lima como parte del ciclo de conciertos y recitales de TQ Producciones. Cabe recordar que esta concertista inauguró las actividades de la productora en el 2005, con un recital. En esta oportunidad actuó con la Orquesta de la Ciudad de los Reyes, bajo la dirección del maestro Guillermo Salvador, con el exigente, muy conocido y apreciado Concierto Nº 2 de Sergei Rachmaninoff.
TQ ha se ha impuesto un alto estándar de calidad en sus producciones, lo que se constata constantemente; se reconoce además el esfuerzo que implica traer artistas del más alto nivel, en plena vigencia en el plano internacional. La concertista Kern, ciertamente está obteniendo críticas muy favorables por sus actuaciones, está abriéndose un espacio y viene siendo reconocida entre los intérpretes más apreciados, particularmente de Rachmaninoff. Pude constatar que efectivamente posee condiciones técnicas de excepción y que además tiene una concepción interesante del famoso Concierto Nº 2, con algunos pasajes originales y novedosos en su enfoque. Posee además un sonido grande; sin embargo, su gama de matices podría ser más amplia y quizá así su interpretación podría encaminarse hacia una mayor profundidad. La versión asombró bastante por la potencia y el despliegue técnico. La orquesta estuvo bien en líneas generales, sin embargo el director debió cuidar más los planos sonoros en algunos pasajes, especialmente en el segundo movimiento, en el que el piano acompaña solos que sonaron un poco débiles. Salvador se manifestó no obstante como un acompañante preciso en las entradas y en los tempi.
El programa empezó con la Sinfonía Nº 5 de Beethoven, que podría ser la obra más ejecutada del repertorio sinfónico. La orquesta obviamente la puede tocar sola, pero uno espera escucharla recreada y cuidada en todos sus detalles, más aun en el contexto de una temporada como la de TQ, de tan alto nivel de calidad. Pero esto no ocurrió. Salvador dejó sola a la orquesta en varios pasajes. Me dio además la impresión de que en algunos momentos el director tomaba distancias con la obra y que algunas frases, especialmente las reexposiciones de los temas, pasaban sin mayor énfasis. Percibí además algunos desajustes en el último movimiento.
El público recibe con mucho calor la ejecución de obras de mucho efecto, pero esto no exime que seamos altamente exigentes, en aras precisamente de contribuir con el éxito de un excelente proyecto, como es traer a artistas de primer nivel y plenamente vigentes a Lima.