Édgar Eduardo Calderón Paredes tiene 12 años y cursa el segundo grado de secundaria en el colegio Claretiano de Arequipa. Al pie del Misti aprendió a defender al elefante africano
Por: Carlos Zanabria |
Durante dos semanas Édgar Eduardo Calderón se transformó de un soñador lector de los "Cuentos de la Selva" al tenaz abogado defensor del elefante africano. Le prestó su mano, su inteligencia y su espíritu a este enorme animal del continente negro para que pueda pedir ayuda al mundo y evitar así que desaparezca de la faz de la Tierra.
Este es el motivo de una hermosa carta de dos hojas escrita por este escolar de 12 años quien ha sido reconocido como el ganador del Concurso Nacional de Composiciones Epistolares 2007, organizado por Serpost, y recibió además una mención honrosa en el 36° Concurso Juvenil Internacional de Composiciones Epistolares, organizado por la Unión Postal Universal. Su trabajo ha sido ubicado entre los diez mejores del mundo y eso ya es motivo de orgullo para su familia y sus compañeros.
Lo encontramos en su colegio Claretiano, donde orgulloso nos enseñó parte de los premios recibidos: La mellada de oro, el diploma firmado por el ministro de Educación, José Antonio Chang, y la ministra de Transportes, Verónica Zavala, y la mención honrosa internacional. Sin embargo, lo que más entusiasma a este adolescente es que pronto tendrá listo un nuevo texto pero esta vez para poder defender nada menos que al cóndor andino, aquel animal que reina sobre la cordillera que cobija a su pueblo.
La misiva que escribió para el concurso fue escrita a mano, como las demás postulaciones, pero antes, tuvo que investigar del animal al que iba a defender con sus letras, a fin de cometer los mínimos errores de concepto. Es por ello que, a pesar de no haber visto con sus propios ojos un ejemplar vivo del enorme paquidermo, conoce con mucho detalle que los elefantes son víctimas, por ejemplo, de la codicia de los hombres que acaban con sus vidas para apoderarse de sus colmillos. Finalmente el texto fue reconocido como el mejor en todo el país.
¿Qué piensa un amante de las letras como Édgar acerca del nivel de educación en el país? Lejos de criticar lo que ofrecen los colegios, este joven alumno afirma que deberíamos comenzar a valorar el esfuerzo de nuestros estudiantes y de buenos profesores como los que él tiene.
Como el menor de su casa, sabe que siempre recibirá la protección de sus padres y de su hermano mayor, es por eso que desde ahora él se preocupa del cuidado de aquellos seres que forman parte de nuestro planeta.
El concurso ha quedado atrás y Édgar sigue alegre con su vida de adolescente, seguro algún día se podrá cruzar con un elefante africano y conocer a su defendido.