En China, 1.590 ejemplares viven en libertad, 180 en cautiverio, y casi dos docenas en zoológicos extranjeros
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
CHENGDU. A los pandas ya no les interesa el sexo. Durante mucho tiempo los científicos chinos creyeron que las principales causas del peligro de su extinción, estaban relacionadas con su dieta alimenticia y su hábitat natural. Este mamífero plantígrado con aspecto de oso, solo come bambú y vive libremente en las zonas montañosas del centro de China.
Sin embargo, instalados en reservas naturales donde nunca ha faltado el alimento y la comodidad (aunque sí la privacidad), se descubrió que el panda no se pone oso. Por lo general, el macho prefiere comer y jugar por espacio de 16 horas, y el resto del tiempo se dedica a dormir, en un ciclo repetitivo de nunca acabar, incluso cuando llega a la etapa de la madurez sexual.
La naturaleza no ha sido generosa con los pandas. El pene del macho es muy corto (3 centímetros), y la vagina de la hembra muy larga. El período de celo es extremadamente reducido, de 48 a 72 horas por año, generalmente de febrero a mayo. A duras penas, el 10% de los machos puede mantener erecto su diminuto miembro entre 20 y 30 segundos. La hembra nunca acepta a un desconocido, puede morderlo hasta matarlo inclusive en pleno celo.
La falta de apetito sexual sumada a una serie de disfunciones reproductivas ha puesto en peligro a este especie en cautiverio. El 90% de los machos y el 78% de las hembras son estériles. Los investigadores chinos consideran que el panda ha perdido capacidad reproductiva a consecuencia de factores como la endogamia o el cruce dentro de la misma familia.
TÉCNICAS AMATORIAS
Desde entonces, los científicos chinos han ideado una serie de técnicas combinadas para animarlos a trepar hasta la cima de la pasión.
La primera etapa consiste en detectar a las potenciales parejas desde la adolescencia para evitar el rechazo de la hembra. Todos los machos son obligados a realizar una serie de ejercicios para fortalecer las patas traseras.
Como los jóvenes pandas son extremadamente tímidos para dar el primer paso, el equipo de especialistas ha recurrido a las motivadoras terapias de imágenes sexuales. A cada macho se le muestra una serie de videos con audio, en los cuales aparecen unos pandas salvajes apareándose. Se sube el volumen para que aprenda a identificar los ruidos que emite una hembra en celo.
Tras graduarse del curso veloz de 'kamasutra panda', cada macho debe ingerir hierbas afrodisíacas chinas, y antes de la cita amorosa, recibe una dosis de sildenafil, comercialmente conocido como Viagra. Este medicamento ha logrado aumentar hasta 20 minutos la potencia sexual del macho. Ahora está listo para afrontar la misión imposible que le espera. Tan solo el 28% de pandas en cautiverio puede concebir a sus crías de forma natural.
El último recurso para frenar su desaparición ha sido la inseminación artificial. En 1978 nació Yuan Jing en el zoológico de Beijing, la primera cría por reproducción asistida que logró sobrevivir tras 15 años de intentos. Actualmente la técnica es muy frecuente en zoológicos, centros de investigación y reservas naturales monitoreadas. Nueve crías vinieron al mundo de esta forma en el 2000, doce en el 2001, diez en el 2002, quince en el 2003, treinta en el 2004, 25 en el 2005 y 34 en el 2006.
Los avances científicos han permitido conservar el esperma congelado del panda por 60 años --casi el triple de su promedio de vida-- y un éxito asegurado en el 65% de las inseminaciones realizadas. Este año nacieron 31 crías, incluyendo 12 pares de gemelos, uno más que en el 2006. Desde 1963, año en que nació el primer panda en el zoológico de Beijing por reproducción natural, 70 ejemplares de esta especie han parido gemelos.
El nacimiento de gemelos se ha debido principalmente al uso de la inseminación artificial.
Una hembra puede tener una cría en el 57% de los casos y dos en el 43%. Aunque es poco habitual, también han nacido trillizos.
MADRE HAY MÁS QUE UNA
Las crías de esta especie nacen muy indefensas, con apenas de 85 a 140 gramos de peso, por lo cual son colocadas en incubadoras. En cautiverio, las primerizas rechazan a su primera cría. Algo parecido sucede cuando nacen gemelos o trillizos. La madre solo reconoce a uno de ellos y el otro puede morir de hambre o aplastado.
Para solucionar estos casos, se ha desarrollado el programa de la madre sustituta. En el Centro de Crianza e Investigación del Panda Gigante en Chengdu, provincia de Sichuan, la madre sustituta se encarga de alimentar con biberón a la pequeña cría hasta que supere el peligro. Cuando son gemelos o trillizos, se establece un sistema de rotación semanal, mientras que la madre verdadera cuida a uno de ellos, la sustituta atiende al otro.
La pequeña Wantán de 14 meses cumplidos, que conocí muy de cerca durante mi estadía en la reserva natural de pandas gigantes en Sichuan, tuvo una madre sustituta. Quizás por ese motivo aceptó de buena gana sentarse en mis piernas y mirar fijamente a la cámara. Después de la sesión de fotos, me fui rápidamente sin mirar atrás. Un minuto más, y la adoptaba.
No serían solitarios
Un grupo de científicos chinos descubrió el año pasado unas extrañas comunidades de entre 10 y 20 ejemplares viviendo juntos, en cuevas y casi como familias. Este comportamiento ha puesto en duda la idea preconcebida de que este animal es una especie solitaria.
Según las investigaciones, estas comunidades que habitan en las montañas de Qinling, provincia de Shaanxi, apenas se relacionan entre ellas, salvo cuando se encuentran fortuitamente en el bosque de bambú o en época de apareamiento.
Para evitar la endogamia, estas familias expulsan de la comunidad a las hembras cuando cumplen dos años de edad pero conservan a los machos. Las hembras son aceptadas por los machos de la comunidad vecina para formar nuevas familias. Cuando viven en libertad se aparean sin dificultad. Las hembras suelen parir una cría cada dos a tres años.
Los habitáculos de los pandas en las montañas suelen tener dos cavidades por cada familia y están orientados al sur, en busca del sol, de la misma forma que las construcciones tradicionales en China.